Thiago Medina, uno de los exparticipantes más recordados de la última edición de Gran Hermano, sorprendió a sus seguidores al revelar su nueva ocupación: ahora trabaja como repartidor para una conocida aplicación de delivery. El joven compartió un video en sus redes sociales donde se lo ve listo para su jornada laboral, manifestando la necesidad de generar ingresos y resumiendo su situación con una cruda frase: «Estamos para atrás, hay que laburar».

Desde su salida de la casa más famosa del país, Medina intentó incursionar en diversos emprendimientos. Abrió una verdulería en Moreno que, según trascendió, funcionó solo por unos meses. Luego, orientó su actividad hacia las redes sociales, la música y la venta de productos relacionados con el Mundial 2026, como álbumes y figuritas, donde él mismo se encargaba de las entregas.

Sin embargo, el panorama actual lo llevó a buscar en el delivery una fuente de ingresos más constante. En su publicación, el exconcursante invitó a sus seguidores a solicitar sus servicios, dejando en claro la urgencia económica que atraviesa, muy lejos del glamour que a menudo se asocia con los participantes de realities televisivos.

Esta compleja etapa laboral de Thiago se desarrolla en paralelo a una delicada situación judicial. Medina está imputado en una causa por presunto abuso sexual, a raíz de una denuncia presentada por su prima, Iara Agustina Ledesma, de 19 años. Aunque él ha rechazado las acusaciones, recientes informaciones indican que no se habría presentado a una convocatoria judicial, a la que sí asistió la denunciante.

Además, las pericias psicológicas ordenadas en el marco de la investigación, un paso clave para el avance de la causa, se encuentran demoradas. Hasta el momento, no hay una resolución judicial definitiva sobre las graves acusaciones, añadiendo una capa más de incertidumbre a la ya difícil realidad del joven que supo ser una figura popular en la televisión argentina.

Fuente original: La Gaceta