La casa de Gran Hermano vivió otra noche cargada de tensión y sorpresas, mientras el popular reality de Telefe se acerca a su gran final, programada para el 14 de septiembre. En una gala de eliminación que mantuvo a la audiencia pegada a la pantalla, una de las participantes más conocidas dejó el juego, marcando un hito en la competencia.

Mariela Prieto, reconocida por ser la esposa del exfutbolista Claudio ‘Turco’ García, se convirtió en la última eliminada de la casa. Con un ajustado 0.6% de los votos, Mariela quedó en el sexto lugar, despidiéndose del sueño de ser la ganadora de esta edición. Las otras participantes, Charlotte Caniggia, Luana Fernández, Solange Abraham, Yanina Zilli y Yisela Pintos, continúan en carrera, con la expectativa de que los votos positivos y acumulativos definan a la próxima figura en abandonar el programa.

La gala de Gran Hermano no solo fue un evento decisivo para los participantes, sino también un rotundo éxito en términos de audiencia. El programa comenzó pasadas las 22:40 con un piso de 8.9 puntos de rating y logró picos de hasta 11 puntos, liderando cómodamente su franja horaria y demostrando el fervor que genera el reality entre el público argentino.

Sin embargo, la televisión abierta enfrentó una fuerte competencia esa noche. Gran parte de la audiencia se volcó al cable para seguir el esperado partido de Boca Juniors vs. Vélez Sarsfield por la Copa Argentina, que se disputó en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba y fue transmitido por TyC Sports, alcanzando más de 15 puntos de rating. Este fenómeno, habitual cuando hay fútbol de por medio, afectó significativamente el prime time de los canales de aire.

Pese a la fuerte competencia deportiva, otros programas también buscaron su lugar en la grilla. ‘Es mi Sueño’ inició con 6.1 puntos, mientras que ‘Popstars’ de Telefe, que reveló a las sesenta jóvenes que avanzan en la competencia, logró un pico de 9.1. Programas como ‘LAM’, ‘Bendita’ y las propuestas de América TV también compitieron por la atención del público, aunque con mediciones más modestas.

Fuente original: La Nación