Un estudio reciente reveló el impacto real del costo del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) si no contara con el respaldo de los subsidios estatales. Según el informe, el pasaje de colectivo, que actualmente ronda los $853, alcanzaría la alarmante cifra de $2.082 por pasajero si el Estado dejara de cubrir una parte sustancial de su valor. Esta diferencia del 144% subraya la dependencia aún mayoritaria de la asistencia pública para mantener las tarifas accesibles.

Los datos provienen del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), una iniciativa conjunta de la UBA y el CONICET. El instituto elabora un índice propio para medir la evolución de los costos del transporte automotor en el AMBA. Sus cálculos indican que el costo técnico real del servicio, incluyendo el IVA, asciende a $2.300 por viaje, una cifra que contrasta fuertemente con la compensación oficial de $1.626 que reconoce el Estado Nacional.

El transporte no solo es el componente de mayor peso en la canasta de servicios públicos del AMBA, sino también el que más ha aumentado en el último año. Un hogar promedio destina aproximadamente $123.726 mensuales a este rubro, lo que representa el 43% del total de gastos en servicios. En términos interanuales, el gasto en transporte creció un 69%, duplicando el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que fue del 34% en el mismo período. Este incremento lo posiciona por encima de otros servicios esenciales como el agua, la energía eléctrica y el gas natural.

La canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un incremento del 944% entre diciembre de 2023 y el último informe, frente a un 249% del índice general de precios. En este lapso, el transporte registra una suba del 1.442%. En contraste, los subsidios al transporte han experimentado una caída real del 24%, mientras que los hogares del AMBA cubren, en promedio, el 55% de los costos reales de los servicios públicos, dejando el 45% restante a cargo del Estado. Esta cobertura estatal muestra una tendencia decreciente en los últimos meses, acentuando la presión sobre el bolsillo de los usuarios.

Fuente original: Infobae