A las 9:03 a. m. del domingo 23 de agosto, se reportó un sismo en Colombia, en el municipio de Cucunubá, en el departamento de Cundinamarca, con una magnitud de 3,3 y una profundidad de 151 kilómetros, según el informe del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Durante el inicio de la jornada, ela entidad presentó múltiples movimientos sísmicos en distintas regiones del país, con epicentros en los departamentos de Cundinamarca, Chocó y Santander.
La mayoría de los eventos fueron de baja magnitud, sin que se informaran daños o afectaciones graves a la población.
El SGC registró el primer temblor de la jornada a la 1:32 a. m. en Lenguazaque, también en Cundinamarca, con una magnitud de 2 y a una profundidad de 142 kilómetros. Las coordenadas del epicentro fueron 5,26° de latitud y -73,72° de longitud. Entre los municipios cercanos al evento se encuentran Lenguazaque y Cucunubá, ambos a 5 kilómetros, y Villa De San Diego De Ubaté a 12 kilómetros.
A las 2:00 a. m., el municipio de Istmina, en Chocó, experimentó un sismo de 2,5 en la escala de magnitud y una profundidad de 41 kilómetros. Poco después, a las 2:32 a. m., se registró otro movimiento en El Playón, Santander, con una magnitud de 2,1 y una profundidad de 136 kilómetros.
La actividad sísmica continuó en Istmina, donde se reportaron dos nuevos temblores en intervalos cortos: uno de 2,6 a las 4:34 a. m. y otro de 2 a las 4:46 a. m. Minutos después, a las 4:55 a. m., el municipio de Riosucio, también en Chocó, fue escenario de un movimiento sísmico de 2,4.
A las 5:16 a. m., la localidad de Los Santos en Santander sintió un sismo con una magnitud de 2,2 y una profundidad de 141 kilómetros. Más adelante, Istmina volvió a registrar temblores a las 6:50 y 7:48 a. m., con magnitudes de 2,6 y 2,8, respectivamente.
La seguidilla de temblores en municipios como Istmina y la dispersión de los epicentros muestran la continua actividad sísmica en diversas zonas del territorio colombiano. Según los reportes oficiales, todos los movimientos registrados estuvieron por debajo de los 3,5 grados de magnitud, lo que suele implicar una baja probabilidad de daños materiales o personales.
El evento sísmico registrado el 10 de agosto de 2026 en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, dejó una marca en la historia reciente del país, al convertirse en el tercer temblor de mayor magnitud desde que existen registros.
Con una intensidad de 7,4 y una profundidad de 103 kilómetros, el fenómeno generó inquietudes sobre las razones de su ocurrencia y sobre el comportamiento sísmico de la región.
El director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC), Julio Fierro Morales, confirmó que el evento ocupa el tercer lugar en el registro histórico de grandes movimientos telúricos en Colombia. Las autoridades y los expertos de la Red Sismológica Nacional han explicado que este tipo de episodios son consecuencia directa de la dinámica geológica que caracteriza el occidente del país.
La ubicación de Colombia en el Cinturón de Fuego del Pacífico determina su alta vulnerabilidad a los movimientos sísmicos . En el occidente del país, la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana es un proceso constante, que junto con la existencia de fallas geológicas activas, genera una sismicidad frecuente y de variada magnitud.
Además, existe un fenómeno particular conocido como el nido sísmico de Bucaramanga, situado bajo el municipio de Los Santos en el departamento de Santander. Este lugar concentra entre el 40 % y el 50 % de toda la actividad sísmica registrada en Colombia, lo que lo convierte en uno de los puntos de mayor actividad geológica a nivel mundial.
Los movimientos sísmicos en Colombia son el resultado de fuerzas naturales que moldean la superficie terrestre. La interacción de placas tectónicas y la presencia de fallas activas explican tanto la frecuencia como la intensidad de los fenómenos reportados en diferentes regiones del país.
La región del Pacífico colombiano es escenario de un proceso conocido como subducción. En este fenómeno, la placa de Nazca se desplaza por debajo de la placa Sudamericana, lo que produce la liberación de energía acumulada en forma de sismos. Este mecanismo es responsable de la mayoría de los movimientos telúricos de gran magnitud en la zona.
Fuente original: Infobae
Fuente original: Infobae





Deja una respuesta