El consumo de edulcorantes se ha incrementado en los últimos años debido a la percepción de que representan una alternativa más saludable al azúcar tradicional . Sin embargo, la evidencia científica actual plantea interrogantes sobre su seguridad, lo que ha llevado a organismos internacionales y expertos a revisar periódicamente las recomendaciones sobre su uso en la dieta cotidiana.
El cardiólogo José Abellán advierte sobre los posibles efectos adversos que estos compuestos pueden tener en la salud cardiovascular, especialmente cuando se los compara con el consumo tradicional de azúcar. “Cuando estudiamos la repercusión que tienen los edulcorantes en la salud de tu corazón, nos hemos dado cuenta que en comparación con el azúcar, este parece mucho más perjudicial. Sale perdiendo”, sostiene el especialista.
La inquietud se ha intensificado tras la revisión de estudios realizados tanto en modelos animales como en humanos. Abellán señala que los resultados han puesto en tela de juicio la inocuidad de productos como la sucralosa, la sacarina y el eritritol. El cardiólogo insiste en que las dudas persisten debido a la evidencia acumulada sobre los cambios que estos compuestos generan en el organismo.
El impacto de los diferentes edulcorantes varía según su composición y mecanismo de acción. Abellán detalla que la sucralosa ha sido objeto de especial atención en estudios preclínicos. “Algunos edulcorantes, como por ejemplo la sucralosa, podrían empeorar tus defensas, pues afecta a unas células que se llaman linfocitos T”, describe el cardiólogo. Estas células cumplen un papel esencial en el sistema inmune y su alteración puede incrementar la vulnerabilidad ante ciertas enfermedades.
En cuanto a la sacarina, otro de los edulcorantes más comunes, Abellán indica que “sabemos que también afecta a tu sistema digestivo alterando tu microbiota, la microflora que vive dentro de él, y esto produce en modelos animales un aumento de la glucemia y de la resistencia a la insulina, algo que no es beneficioso”.
El especialista destaca que en los modelos animales estos efectos han sido consistentes, aunque advierte que la extrapolación directa a humanos requiere más investigación. Las alteraciones detectadas en la microbiota y la respuesta inmunológica sugieren un vínculo entre el consumo de edulcorantes y el desarrollo de condiciones relacionadas con el metabolismo del colesterol.
Por su parte, el eritritol se asocia a riesgos detectados en estudios realizados en humanos. “Los niveles de eritritol en sangre, estos sí en humanos, han demostrado asociarse a más riesgo de generar placas de colesterol en las arterias, las cuales se pueden romper formando un trombo, lo cual es un factor de riesgo para sufrir un infarto”, advierte Abellán.
A pesar de la preocupación que generan estos datos, Abellán subraya que “la calidad de la evidencia no es fuerte, pero ya sabes por qué existen dudas acerca de si los edulcorantes son buenos para tu corazón”. El especialista llama a la prudencia y a la necesidad de seguir investigando para establecer con mayor certeza el impacto real de estos productos.
Además, este tipo de sustancias se suelen consumir como si fueran “más sanas”. Sin embargo, “la sustitución de azúcares por edulcorantes no ayuda a controlar el peso a largo plazo. Las personas deben considerar otras formas de reducir la ingesta de azúcares libres, como consumir alimentos con azúcares naturales, como la fruta, o alimentos y bebidas no azucarados”, recomienda Francesco Branca, Director de Nutrición e Inocuidad de los Alimentos de la OMS.
Así, el cardiólogo aconseja mantener una actitud cauta ante el consumo habitual de edulcorantes, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular . Las investigaciones en curso determinarán en los próximos años si estos compuestos deben ser reconsiderados como alternativa segura al azúcar.
Fuente original: Infobae
Fuente original: Infobae




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