Paula “Puli” de María se consolidó como una de las DJs y empresarias más reconocidas de Argentina, brillando en la escena nocturna. Sin embargo, detrás de los escenarios y el éxito, se esconde una historia de profunda resiliencia y constantes transformaciones. En una reciente entrevista, la artista compartió cómo logró convertir las adversidades más duras en pilares fundamentales para su vida personal y profesional.
Desde muy chica, Puli descubrió su pasión por la música, armando sus propias fiestas con caseteras dobles. Su camino no fue sencillo ni lineal; estudió actuación, producción de radio, gastronomía y hasta zapatería, siempre impulsada por la necesidad de estar en movimiento. Pero esta trayectoria estuvo marcada por golpes familiares dolorosos, incluyendo la temprana pérdida de su hermano Cristian y los complejos desafíos de la maternidad. La DJ reveló el inmenso deseo de ser madre y las pérdidas de embarazos que sufrió, experiencias que la transformaron profundamente.
Otro momento crucial en su vida fue la pérdida de Matías, el padre de sus hijos mayores, quien padecía una enfermedad mental. Con gran sensibilidad, Puli enfatizó la importancia de abordar la salud mental, destacando su invisibilidad y la necesidad de estar atentos. Estas vivencias, sumadas a una inquebrantable vocación de superación, forjaron su carácter y la impulsaron a fundar su marca de zapatos, Puli D, tras años de formación especializada.
En la charla, también abordó las presiones de la exposición pública y la constante etiqueta de ser “la amiga de Pampita”. De María fue clara al afirmar que le llevó años construir su propia identidad y desligarse de esa asociación. Ahora, a punto de cumplir 50 años, se prepara para un festejo especial y reflexiona sobre el legado que desea dejar: ser recordada como la mejor madre que pudo ser y como una mujer que se animó a todo, amó intensamente y siempre actuó sin lastimar a nadie.
Fuente original: La Nación


Deja una respuesta