El Ministerio de Salud de la Nación incorporó al Accidente Cerebrovascular (ACV) y a la insuficiencia cardíaca (IC) descompensada como eventos de notificación obligatoria dentro del Sistema Nacional de Vigilancia.
Se trata de una decisión que extiende a dos patologías no transmisibles graves un mecanismo que hasta ahora había quedado reservado de forma prioritaria para enfermedades transmisibles o brotes epidémicos.
L a medida alcanza a todos los profesionales, equipos asistenciales e instituciones sanitarias del país, que desde ahora quedan obligados a informar cada caso confirmado bajo criterios comunes para todas las jurisdicciones.
Con esa resolución, la cartera sanitaria nacional apunta a reforzar la vigilancia epidemiológica, además de ampliar la capacidad de prevención y de respuesta en todo el territorio. El nuevo esquema de monitoreo busca producir información continua, comparable y estandarizada sobre dos cuadros que tienen peso en la mortalidad, la discapacidad y la demanda hospitalaria.
En el caso del ACV , la notificación abarcará los casos confirmados definidos a partir de criterios clínicos y epidemiológicos. Ese registro permitirá estimar con mayor precisión la incidencia en el plano nacional y en cada jurisdicción, caracterizar el perfil de las personas afectadas, evaluar el uso de las Unidades de ACV y medir indicadores como la mortalidad intrahospitalaria y la discapacidad al alta .
A la vez, esa base de datos ofrecerá elementos para detectar puntos de mejora en la organización de la red asistencial y para orientar la planificación de recursos humanos, tecnológicos y financieros. El Ministerio plantea que la disponibilidad de datos comparables hará posible observar con más detalle cómo responde el sistema frente a una patología en la que el tiempo de atención resulta determinante.
Ese carácter tiempo-dependiente aparece en uno de los datos incluidos en la información oficial. Se estima que el 70% de los ACV son de origen isquémico y que la aplicación de terapias de reperfusión dentro de las primeras 4,5 horas reduce un 28% las secuelas neurológicas . Con ese parámetro, el registro también buscará relevar los tiempos de atención y el acceso a las terapias de reperfusión para ubicar dónde persisten brechas en la respuesta sanitaria y en el circuito de diagnóstico y tratamiento.
La incorporación del ACV al sistema de notificación obligatoria se suma, además, a las acciones que el ministerio ya desarrolla dentro del Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV) . Según el esquema presentado, el registro de casos dentro del SNVS 2.0 aportará información sobre el funcionamiento de la red y servirá como evidencia para evaluar resultados y definir su expansión.
Para la Insuficiencia Cardíaca , la vigilancia se concentrará en las internaciones por cuadros descompensados y distinguirá entre los primeros ingresos y las reinternaciones. A partir de esa separación, el sistema buscará conocer la incidencia y la prevalencia de la enfermedad, detectar patrones de reingreso hospitalario y examinar la calidad de la atención con la intención de ubicar oportunidades de mejora.
El relevamiento también aportará datos para fortalecer el seguimiento de los pacientes y mejorar la adherencia a los tratamientos, dos variables que el Ministerio considera centrales para reducir nuevas descompensaciones y hospitalizaciones. En este punto, la estrategia oficial vincula la vigilancia con la prevención secundaria y con el uso de información sanitaria para ordenar intervenciones posteriores al alta.
Los números difundidos por la cartera de Salud dan una dimensión del problema. La insuficiencia cardíaca afecta aproximadamente a uno de cada 60 a 90 argentinos y su prevalencia supera el 10% entre las personas mayores de 65 años . A eso se suma que en 2024 se registraron 26.404 fallecimientos por esta causa , mientras que las reinternaciones llegan a cerca del 15% a los 30 días y al 50% a los seis meses .
El impacto también aparece en el costo del sistema. De acuerdo con los datos incluidos en el anuncio, alrededor del 70% de los costos asociados a la insuficiencia cardíaca se vincula con las internaciones , un dato que explica por qué el seguimiento posterior y la prevención de nuevas descompensaciones ocupan un lugar central en la estrategia oficial para mejorar resultados sanitarios y ordenar recursos.
La decisión de incorporar el ACV y la insuficiencia cardíaca al sistema nacional de vigilancia forma parte, según el Ministerio, de una estrategia integral para fortalecer la prevención, detectar brechas en la atención y orientar decisiones sanitarias a partir de evidencia comparable y confiable. El cambio también marca un viraje institucional: las emergencias vasculares y las cardiopatías avanzadas pasan a quedar bajo un esquema de vigilancia formal con el mismo rigor técnico y la misma necesidad de respuesta coordinada a escala federal que otras notificaciones ya consolidadas.
En su cuenta de X , el ministro de Salud, Mario Lugones , vinculó la medida con el peso de estas enfermedades en la mortalidad del país. “ Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en la Argentina, pueden dejar secuelas permanentes y provocar discapacidad. La prevención es fundamental: los hábitos saludables y el control de los principales factores de riesgo pueden evitar muchos casos ”, afirmó.
En esa misma publicación, Lugones agregó que, cuando la enfermedad aparece, “ la detección temprana, el diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado son fundamentales para reducir secuelas y una mayor carga para el sistema de salud ”. Más adelante precisó el alcance operativo de la decisión oficial: “Al incorporar el ACV y las internaciones por insuficiencia cardíaca como eventos de notificación obligatoria al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, podremos conocer con precisión cuántas personas son afectadas y la respuesta del sistema en todo el país”.
El ministro también enlazó la medida con experiencias internacionales. “ Países como Suecia, Reino Unido y Australia utilizan registros nacionales para promover procesos de mejora continua y comparar resultados entre instituciones ”, sostuvo. Y añadió: “La Argentina avanza en esa dirección: información comparable y constante para tomar decisiones sanitarias basadas en evidencia que permitan prevenir estas enfermedades, detectarlas a tiempo y reducir su impacto en la vida de los argentinos”.
Fuente original: Infobae
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