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Bajo los Alpes suizos: El búnker millonario que resguarda fortunas globales de cualquier amenaza

17/08/2026 3 min de lectura Por Redacción
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En el corazón de los imponentes Alpes suizos, específicamente en el macizo de Brünig, se está gestando un proyecto sin precedentes: una inmensa red de túneles y galerías subterráneas que promete convertirse en la bóveda más segura e impenetrable del planeta. A más de cien metros de profundidad, la iniciativa “Brünig Mega Safe”, impulsada por el empresario Thomas Gasser, busca ofrecer un refugio inexpugnable para las grandes fortunas del mundo, con un costo inicial de un millón de euros por cada espacio.

La visión de Gasser no es nueva. Su compañía familiar, con décadas de experiencia en operaciones subterráneas y el manejo de explosivos, ya operaba una galería en Lungern desde los años 90. Con el tiempo, este espacio evolucionó, albergando desde un restaurante y campo de tiro hasta un centro de entrenamiento para bomberos. La transformación en un complejo de alta seguridad para el patrimonio de los ultra-ricos fue el paso lógico en esta trayectoria de innovación subterránea.

El proyecto fue presentado en 2020 y las obras de excavación comenzaron a principios de 2026, con la entrega de los primeros espacios prevista para 2027. La instalación, que contempla alrededor de un centenar de bóvedas, se ubica bajo una capa de roca alpina de más de cien metros, una barrera natural que, según sus desarrolladores, garantiza protección incluso frente a posibles ataques con drones, una preocupación creciente en el panorama de seguridad actual.

La demanda por este tipo de activos de alta seguridad se disparó en los últimos años, impulsada por un contexto geopolítico global cada vez más incierto. Gasser explicó que la seguridad de lugares tradicionalmente considerados refugios, como Dubái, está siendo cuestionada, llevando a individuos adinerados de Suiza, Alemania, Suecia y los Emiratos Árabes Unidos a buscar nuevas formas de proteger su patrimonio.

Cada bóveda se adquiere mediante un contrato de arrendamiento de 99 años. El cliente no solo alquila un espacio, sino que se convierte en propietario de una unidad con su propio número de parcela en el registro de la propiedad, lo que incluso le permite hipotecarla. En cuanto a la seguridad, los protocolos se mantienen bajo estricto secreto, con un proceso de acceso de múltiples etapas que incluye esclusas de aire y verificaciones exhaustivas, comparables, según Gasser, a las reservas del Banco Nacional Suizo.

La elección de Suiza no es casualidad. El país helvético gestiona más de un quinto del patrimonio transfronterizo mundial, consolidándose como un epicentro financiero global. Sin embargo, el proyecto no está exento de controversia. Mientras algunos vecinos de Lungern critican la creación de una infraestructura exclusiva para los más acaudalados, otros ven con optimismo la llegada de un nuevo flujo de capital y el potencial beneficio económico para la región.

Fuente original: Infobae