Un reciente estudio desafía la creencia popular de que el teletrabajo facilita la lactancia materna para las madres primerizas. Contrario a lo que muchos podrían pensar, la investigación sugiere que trabajar desde casa, e incluso ser ama de casa a tiempo completo, podría presentar mayores obstáculos para una lactancia exitosa debido a la falta de apoyo estructurado.

Publicado en el Western Journal of Nursing Research, el estudio reveló que las madres que realizaban sus tareas laborales de forma remota registraron tasas de lactancia materna más bajas en comparación con aquellas que trabajaban fuera del hogar. De manera aún más sorprendente, las madres que se dedicaban exclusivamente al cuidado del hogar reportaron las tasas más bajas de lactancia materna exclusiva. Los investigadores atribuyen estos hallazgos a la ausencia de un respaldo formal y límites claros que sí suelen encontrarse en entornos laborales externos.

Natsuko Wood, investigadora principal y profesora asistente de enfermería en la Universidad Estatal de Washington, enfatizó que «lo que realmente importa es la implicación laboral, no solo dónde se realiza el trabajo». Wood explicó que «cuidar de un bebé es un trabajo gratificante pero exigente, y realizar trabajos remunerados es igual de demandante. Compaginar ambos genera una carga de trabajo compuesta para las madres». Por ello, destacó la necesidad de un «respaldo institucional, un apoyo estructurado a la lactancia y límites claros en el lugar de trabajo, independientemente del lugar físico donde se desempeñe la madre».

El estudio siguió a 81 madres primerizas durante las primeras 24 semanas después del parto, entre junio de 2022 y agosto de 2023. A las 24 semanas, aproximadamente el 70% de las madres que trabajaban fuera de casa continuaban con la lactancia exclusiva, mientras que esta cifra descendía al 60% para las madres que trabajaban desde casa y a un bajo 37% para las amas de casa. Las directrices actuales recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y su continuación junto con alimentos sólidos hasta los dos años o más.

La investigación subraya una «vulnerabilidad oculta» en las madres que se quedan en casa, quienes «trabajan constantemente sin remuneración, gestionando las necesidades continuas del hogar y el cuidado infantil las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin los límites establecidos, los horarios fijos o el reconocimiento formal de un trabajo fuera del hogar». Los límites difusos del teletrabajo y la alta carga cognitiva de cumplir con plazos y proyectos también fueron identificados como factores que impactan negativamente en el éxito de la lactancia materna. En definitiva, el apoyo en el ámbito laboral, sin importar dónde se realice la tarea, es fundamental para mejorar las tasas de lactancia y el bienestar de madres y bebés.

Fuente original: Infobae