River Plate concretó una de las transferencias más impactantes en la historia del fútbol argentino al oficializar la llegada de Thiago Almada, el talentoso mediocampista campeón del mundo. El club de Núñez desembolsó una cifra cercana a los 20 millones de dólares por el pase del ex Atlético de Madrid, marcando así un hito como la operación más costosa realizada por una institución argentina. Almada, de 25 años, ya firmó su contrato y se puso la camiseta millonaria, generando una enorme expectativa entre los hinchas.
La incorporación de Almada llega en un momento crucial para el equipo dirigido por Eduardo Coudet. River atraviesa una racha adversa, con cuatro derrotas consecutivas en el Torneo Clausura y una temprana eliminación en la Copa Argentina. La dirigencia, consciente de la necesidad de revertir este presente, apostó fuerte por refuerzos de jerarquía y experiencia internacional. Junto a Almada, también se sumaron otros campeones del mundo como Ángel Correa y Nicolás Otamendi, consolidando un plantel con nombres de peso.
El mediocampista, surgido de las inferiores de Vélez Sarsfield, firmó un vínculo por tres años y medio, hasta diciembre de 2030. Su trayectoria reciente incluye pasos por ligas de Estados Unidos, Brasil (donde fue campeón de la Copa Libertadores con Botafogo), Francia y España, lo que le otorga un rodaje internacional valioso. Su habilidad para desequilibrar y su visión de juego son cualidades que el cuerpo técnico espera potenciar para mejorar la generación ofensiva del equipo, una de las falencias detectadas.
A pesar de la euforia por su llegada, el entrenador Eduardo Coudet fue cauto respecto a su debut inmediato. Descartó su participación en el próximo compromiso por Copa Sudamericana en Bogotá, debido a la altura y su reciente período de vacaciones. La expectativa es que Almada pueda tener sus primeros minutos el próximo domingo, cuando River enfrente a Argentinos Juniors por el torneo local, o en el partido de vuelta de la copa internacional. Los hinchas esperan con ansias ver al «Guayo» en acción, un apodo que, según él mismo explicó, proviene de su barrio y de una particular forma de pronunciar la «ch» de chico.
Fuente original: Infobae



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