El sueño de la casa propia es una de las metas más importantes para muchas personas, pero el camino para concretarlo suele estar lleno de incógnitas. Más allá de la inversión económica, el proceso de construir una vivienda desde cero implica una planificación detallada, la coordinación de diversos profesionales y la gestión de numerosos trámites administrativos que, a menudo, alteran el calendario original.

En este sentido, el arquitecto Pablo Borraz advierte que la percepción común sobre cuánto tiempo se tarda en construir una casa es, en muchos casos, incompleta. Según Borraz, la respuesta rápida suele referirse solo al tiempo de obra, dejando de lado etapas cruciales previas y posteriores que son igual de relevantes. “El proceso completo es desde que decidís hacerte la casa hasta que entrás a vivir en ella”, aclara el especialista.

De acuerdo con la experiencia de Borraz, el tiempo total para edificar una vivienda y poder habitarla se sitúa entre los dieciocho y veinticuatro meses. Este lapso abarca desde la definición del proyecto arquitectónico, pasando por la gestión de permisos y licencias, la ejecución de la obra propiamente dicha, hasta la obtención de todos los certificados necesarios para su habitabilidad. Así, el periodo de construcción es solo una parte de un proceso mucho más extenso.

El arquitecto detalla que la fase inicial de diseño y desarrollo del proyecto, junto con la preparación de la documentación y la solicitud de licencias, puede demandar entre cuatro y seis meses. Sin embargo, uno de los puntos más imprevisibles es la aprobación municipal: “Te tienen que dar licencia en el Ayuntamiento, que esto es como una especie de agujero negro”, sostiene Borraz, debido a la variabilidad de los tiempos administrativos que pueden ir de un mes a más de un año, dependiendo de cada municipio y su carga de trabajo.

La obra en sí, una vez obtenidas las habilitaciones, suele llevar entre ocho y catorce meses, en función de la complejidad del diseño, el tamaño de la propiedad y las características del terreno. Pero el proceso no concluye al finalizar la construcción; aún restan trámites finales como la licencia de primera ocupación, que pueden añadir varias semanas más antes de que la vivienda pueda ser utilizada plenamente. Por ello, Borraz enfatiza: “Ojo con el que te promete que vas a tener tu casa en ocho meses, porque muchas cosas ni siquiera dependen de él”.

Fuente original: Infobae