Un nuevo capítulo se abre en el ya candente debate sobre el futuro de los derechos de televisión del fútbol colombiano. Tras la postura pública del denominado G8, un grupo de ocho clubes históricos que busca modificar la distribución actual de los ingresos audiovisuales, ahora irrumpe en escena el B7, un bloque de equipos que defiende una posición radicalmente opuesta y promete dar pelea.

El B7 está integrado por Llaneros, Leones, Bogotá FC, Real Santander, Orsomarso, Tigres y Real Cundinamarca, y según trascendió, cuenta con el asesoramiento de un abogado español para las negociaciones. Su principal punto de conflicto es el sistema de clasificación entre equipos tipo A y tipo B, que, a su entender, ha perdido sentido. Argumentan que varios clubes tradicionales conservan la categoría tipo A y, con ella, una porción superior de ingresos, aunque actualmente compitan en el Torneo BetPlay (segunda división).

Para el B7, la distribución debería basarse exclusivamente en la categoría deportiva actual. Es decir, los clubes de la Liga BetPlay (primera división) deberían recibir los recursos de primera, y los del Torneo BetPlay, los de segunda, sin importar su historia o tradición. Critican que cerca del 90% de los ingresos por televisión recaiga en los clubes tipo A, dejando solo un 10% para los tipo B, y consideran injusto que instituciones de segunda división obtengan hasta un millón de dólares anuales por una clasificación histórica y no por su rendimiento actual. Además, proponen el regreso del descenso directo para fortalecer la competencia.

Por su parte, el G8, conformado por Atlético Nacional, Millonarios, América de Cali, Deportivo Cali, Independiente Medellín, Independiente Santa Fe, Junior y Once Caldas, insiste en que el problema no es quitar recursos, sino modificar la forma en que se repartirán los ingresos adicionales del próximo contrato audiovisual. Su propuesta contempla un 50% del dinero distribuido en partes iguales para todos los clubes, y el otro 50% en base a mérito deportivo, rendimiento y otros indicadores a definir, buscando una base económica equitativa y premiar la competitividad.

En medio de esta disputa, existen clubes como Deportes Tolima y Atlético Bucaramanga que, aunque no forman parte oficial de ningún bloque, comparten la idea de revisar la redistribución de los nuevos ingresos, manteniendo sus propias posturas en la compleja mesa de negociaciones de la Dimayor.

Fuente original: Infobae