Dos incidentes de inseguridad con desenlaces fatales para los delincuentes sacudieron el Gran Buenos Aires en las últimas horas. En dos episodios separados, agentes de policía que se encontraban de franco de servicio se vieron obligados a utilizar sus armas reglamentarias para repeler intentos de robo de sus motocicletas. Los enfrentamientos resultaron en la muerte de dos motochorros, mientras que los efectivos involucrados actuaron en legítima defensa.
El primer suceso tuvo lugar en Malvinas Argentinas, en el cruce de la Ruta Nacional 8 y la calle Chile. Un oficial de la Policía de la Ciudad de 28 años, que circulaba en su motocicleta Honda Tornado junto a un acompañante, fue abordado por dos hombres en otra moto. Los asaltantes, a punta de pistola, intentaron despojarlo de su vehículo. Ante la agresión, el agente respondió al ataque con su arma, dando inicio a un tiroteo en plena vía pública.
Durante el intercambio de disparos, uno de los delincuentes, un adolescente de 17 años identificado como B. L. M. y residente de José C. Paz, cayó herido y falleció en el lugar a pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia. En su poder se secuestró una pistola Bersa Thunder calibre 9 mm. Su cómplice logró escapar a bordo de la moto en la que se movilizaban, aparentemente herido. La Unidad Fiscal de Instrucción N° 18 de Malvinas Argentinas está a cargo de la investigación, caratulada como tentativa de robo y homicidio en el marco de un enfrentamiento armado.
El segundo hecho ocurrió en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. Un oficial de la Policía Bonaerense de 27 años, integrante de la UTOI La Matanza y también de franco, fue interceptado por cuatro sospechosos que se desplazaban en dos motocicletas. Los delincuentes lo embistieron, provocando que perdiera el control de su moto Honda Wave y cayera al asfalto. Desde el suelo, el efectivo se identificó como policía y efectuó disparos con su pistola reglamentaria.
Uno de los proyectiles impactó en el pecho de uno de los atacantes, identificado como M. L., de 18 años, quien murió en el acto. Al inspeccionar el cuerpo, se encontró una réplica de pistola calibre 9 mm en su cintura. Además, se constató que el joven poseía un amplio prontuario delictivo, incluyendo antecedentes por robo agravado con arma de fuego. Los otros tres asaltantes huyeron y permanecen prófugos. La UFI N° 6 de Lomas de Zamora determinó que el oficial actuó en legítima defensa, por lo que no se tomaron medidas restrictivas en su contra.
Estos episodios ponen de manifiesto la creciente preocupación por la inseguridad en el conurbano bonaerense, donde incluso los efectivos policiales, fuera de servicio, se ven expuestos a situaciones de extrema violencia y se ven obligados a defender su vida y sus bienes.
Fuente original: Infobae

