España enfrenta una situación crítica debido a los incendios forestales que azotan diversas regiones del país. Según los últimos reportes, la superficie arrasada por el fuego desde principios de año ya supera las 152.000 hectáreas, una cifra alarmante que representa un incremento exponencial respecto a años anteriores.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) informó que, hasta el 26 de julio, se registraron 152.678 hectáreas afectadas, con un salto significativo de más de 20.000 hectáreas solo en el último día. Esta devastación es seis veces mayor que la contabilizada en el mismo período del año pasado, que ascendía a 24.133 hectáreas. La magnitud del desastre se refleja también en la cantidad de «grandes incendios forestales» (GIF), aquellos que superan las 500 hectáreas: se han contabilizado 32 este año, cuadruplicando los siete registrados en el mismo lapso del año anterior.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno español ha extendido la declaración de emergencia nacional a la provincia de Toledo, sumándose a las ya activadas en la Comunidad de Madrid y Ávila desde el viernes. Esta medida busca coordinar y reforzar los recursos para combatir las llamas y asistir a las zonas afectadas por el avance incesante del fuego.
Las autoridades subrayaron que estos datos son provisionales y corresponden al período que va desde el 1 de enero hasta el 26 de julio de este año. La preocupación crece a medida que las altas temperaturas y la sequía continúan alimentando los focos, poniendo en jaque a la flora, fauna y a las comunidades cercanas a las zonas de riesgo.
Fuente original: Infobae

