En un emotivo y multitudinario homenaje de cuerpo presente, familiares, colegas y amigos despidieron al periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, quien fue brutalmente asesinado el pasado 22 de julio en San Pablo Etla, Oaxaca. La ceremonia, que tuvo lugar en la Asociación de Periodistas de Oaxaca, se convirtió en un fuerte reclamo unánime a las autoridades para que esclarezcan el crimen, identifiquen a los autores materiales e intelectuales y eviten que el caso caiga en la impunidad.

La voz más conmovedora durante el acto fue la de su hijo, Carlos Leyva, quien recordó a su padre como un hombre amoroso, responsable y profundamente comprometido con los valores que le inculcó desde pequeño. Entre lágrimas, evocó los momentos compartidos y realizó un llamado a no guardar silencio ante la creciente violencia que enfrenta el gremio periodístico en el país. “Si algo podemos hacer es no quedarnos callados”, expresó, solicitando el apoyo de la ciudadanía y de los periodistas para que la investigación llegue “hasta las últimas instancias” y se castigue a todos los responsables de este trágico hecho.

Durante la ceremonia, diversos integrantes del ámbito periodístico insistieron en que la investigación no debe limitarse a la detención de los ejecutores materiales, sino que debe esclarecer quién ordenó el crimen. Un periodista presente remarcó que, en muchos asesinatos de comunicadores, rara vez se conoce la identidad de los autores intelectuales, subrayando que este será el verdadero indicador de que se hizo justicia. Además, se señaló que las condolencias oficiales resultan insuficientes si no se traducen en investigaciones eficaces y transparentes, y se recordó que Alejandro Leyva ofrendó su vida defendiendo la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada.

La sobrina del comunicador, Alejandra Arandia, manifestó que con la muerte de Alejandro Leyva, su familia perdió mucho más que a un periodista: “Se les fue un periodista; a nosotros se nos fue la alegría, se nos fue la vida”. En este contexto de dolor, se hizo hincapié en una frase premonitoria del propio Leyva sobre los riesgos de su profesión: “Soy consciente del peligro, pero no le temo. Elegí decir la verdad y luchar por la libertad de expresión”, palabras que sus colegas destacaron como un reflejo de su compromiso inquebrantable hasta el final.

En cuanto a la investigación, la Fiscalía General de la República ha informado que tomó las riendas del caso a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos. El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, condenó el asesinato y prometió una investigación profesional y transparente. Leyva, exdirector de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y autor de la columna “El Zumbido del Moscardón”, había publicado contenidos críticos sobre la política de Oaxaca poco antes de su muerte. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa contabilizan ya siete periodistas asesinados en México en lo que va del año.

Fuente original: Infobae