Luego de la efervescencia generada por la final del Mundial de fútbol, Argentina se vio envuelta en una polémica internacional, principalmente a través de redes sociales, donde fue señalada como un país racista, xenófobo e intolerante. Ante este panorama, el Instituto del Diálogo Interreligioso (IDI) emitió una contundente declaración pública para desmentir estas caracterizaciones.
El documento lleva la firma de figuras prominentes del diálogo interreligioso en el país: el sacerdote Guillermo Marcó, el referente islámico Omar Abboud y el rabino Daniel Goldman. Desde el IDI, enfatizaron que su postura no obedece a intereses políticos o partidarios, sino que es el resultado de más de un cuarto de siglo de trabajo conjunto, encuentro y amistad entre las comunidades judía, cristiana y musulmana en Argentina, siempre al servicio del bien común y la convivencia.
La declaración del IDI subraya una distinción crucial: si bien reconocen la existencia de episodios aislados de discriminación, prejuicios o discursos de odio –los cuales deben ser prevenidos y condenados enérgicamente–, rechazan categóricamente que estos casos definan la identidad de toda una nación. En este sentido, el Instituto reivindica la rica historia migratoria argentina, que vio a millones de personas de diversas procedencias asentarse, formar familias y desarrollarse en el país, accediendo a educación y salud públicas con el único requisito de respetar la Constitución nacional.
Para los líderes interreligiosos, equiparar a Argentina con un país racista es ignorar esta trayectoria histórica y la idiosincrasia que se forjó a partir de ella. La diversidad de orígenes, culturas y credos, lejos de debilitar una identidad común, la ha enriquecido profundamente. El texto recupera, además, la visión del Papa Francisco sobre la fraternidad, citando «Fratelli tutti» y el llamado a la cultura del encuentro, como un respaldo doctrinario a la postura del IDI. La institución también reafirma su rechazo a cualquier forma de discriminación, como la judeofobia, islamofobia, cristianofobia, racismo o xenofobia, y advierte contra las generalizaciones que no contribuyen a la sana convivencia.
Fuente original: Infobae

