La península ibérica enfrenta una de sus peores temporadas de incendios forestales. España, en particular, está viviendo una situación crítica: la superficie quemada en lo que va del año se duplicó drásticamente en apenas dos semanas, alcanzando ya casi 120.000 hectáreas. Esta cifra representa más del triple de lo registrado en el mismo período del año 2025, según los datos proporcionados por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
El avance del fuego ha sido implacable. Desde el 8 de julio, cuando se contabilizaban 58.383 hectáreas afectadas, la extensión arrasada por las llamas se disparó a 119.458 hectáreas. La comparación es aún más preocupante si se considera que, para la misma fecha del año 2025, la superficie quemada apenas superaba las 35.000 hectáreas. Las últimas dos semanas fueron especialmente devastadoras, con un pico de casi 38.000 hectáreas calcinadas solo en la semana del 16 al 22 de julio, la cifra semanal más alta de este año.
Entre los focos más importantes que contribuyeron a estas alarmantes estadísticas se encuentra el incendio de la Sierra Norte de Guadalajara, considerado el segundo más extenso en la historia de España. También destacaron por su magnitud los siniestros en la comarca de las Cinco Villas, en Zaragoza, y en Los Gallardos, Almería, que dejaron un rastro de destrucción considerable.
Además de la extensión, la frecuencia de los eventos también es motivo de preocupación. El EFFIS reporta que en lo que va del año ya se registraron 343 incendios en España, una cifra que contrasta fuertemente con los 129 contabilizados para la misma fecha en 2025. Incluso los grandes incendios, aquellos que superan las 500 hectáreas, se multiplicaron: hasta el 12 de julio, se registraron 18 eventos de esta magnitud, muy por encima de los 7 del año 2025 y la media de 8 de la última década.
Aunque las cifras actuales aún no igualan los picos de destrucción de agosto del año pasado, cuando se superaron las 144.000 hectáreas en una semana, la velocidad y la intensidad con la que avanzan los incendios este año alertan sobre una temporada que podría ser aún más crítica si las condiciones climáticas no mejoran.
Fuente original: Infobae
