Lamine Yamal, la joven y deslumbrante promesa del FC Barcelona y la selección española, encontró su oasis personal en un lugar con mucha historia. En medio de un calendario deportivo exigente y la creciente presión mediática, el futbolista de 19 años optó por la tranquilidad de una lujosa mansión ubicada en Esplugues de Llobregat, a solo veinte minutos del centro de Barcelona.
Lo que hace aún más particular a esta propiedad, valorada en aproximadamente 11 millones de euros, es su pasado. Antes de ser el hogar de Yamal, esta imponente residencia fue el nido familiar de Gerard Piqué y la estrella internacional Shakira. Un espacio que, por años, fue foco de atención tanto para los amantes del fútbol como para los seguidores de la música, y que ahora acoge a una de las figuras emergentes más importantes del balompié mundial.
La mansión, diseñada por la arquitecta Mireia Admetller, se asienta sobre una extensa parcela y se distingue por sus 3.800 metros cuadrados construidos, distribuidos en tres plantas principales y dos niveles subterráneos. Su estilo minimalista, que combina madera, cristal y piedra, crea ambientes luminosos y serenos, mientras que los grandes ventanales ofrecen vistas espectaculares a los jardines, integrando el interior con la naturaleza circundante.
Pero el lujo no termina ahí. La propiedad está equipada con todo lo necesario para el disfrute y el entrenamiento de un deportista de élite. Cuenta con dos piscinas privadas (una de ellas con cascada), amplias áreas ajardinadas, un campo de fútbol propio y hasta una pista de pádel. Además, incluye un gimnasio de última generación y un estudio de grabación, ofreciendo un abanico completo de opciones de ocio y bienestar. Todo esto, resguardado por un avanzado sistema de seguridad que garantiza la privacidad de Lamine Yamal, permitiéndole desconectarse del bullicio y la exposición pública.
Fuente original: Infobae

