El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó un fuerte revuelo político al hacer pública una demanda de nulidad electoral. Este documento busca invalidar los resultados de las elecciones presidenciales de 2026, que proclamaron como ganadores a Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo. La acción del mandatario profundiza la tensión en el panorama político colombiano.
La demanda, de 61 páginas y fechada en julio de 2026, fue dirigida a la Sección Quinta del Consejo de Estado. Fue presentada por un grupo de más de 70.000 ciudadanos autodenominados «testigos digitales», quienes, según Petro, habrían descubierto presuntas irregularidades al revisar información disponible en internet y los metadatos de los documentos electorales.
El argumento central de los demandantes apunta a una supuesta «manipulación algorítmica» del voto real de la ciudadanía. Sostienen que las autoridades electorales habrían reducido, sin justificación técnica ni jurídica, varios mecanismos digitales de verificación utilizados para los formularios E-14 publicados. Comparan el sistema de 2026 con el de 2022, alegando una disminución en las garantías de autenticidad e integridad del proceso.
Esta modificación, según la demanda, habría dificultado la auditoría precisa de los resultados, impidiendo cotejar la correspondencia entre los archivos digitales, las mesas de votación, las actas físicas y las firmas de los jurados. La publicación de este documento por parte de Petro, quien ya había adelantado que presentaría pruebas de irregularidades, mantiene vivo el debate sobre la legitimidad de la elección, cuya victoria ya fue declarada por el Consejo Nacional Electoral. Ahora, será el Consejo de Estado quien deba determinar la validez de los argumentos y si procede la anulación solicitada.
Fuente original: Infobae

