Una reciente ola de desinformación generó preocupación entre quienes planean viajar a Europa con sus animales de compañía. Se habló de nuevos y complejos requisitos, pero desde la Unión Europea y plataformas especializadas aclararon que no hay cambios drásticos en las normativas para el transporte de mascotas, aunque sí es fundamental una buena planificación.
La confusión surgió a raíz del Reglamento de la Unión Europea 2016/429, que se enfoca en enfermedades animales transmisibles y busca mejorar la identificación de los animales. Aunque este reglamento sí establece la necesidad de un pre-registro en bases de datos europeas, se confirmó que los animales de compañía que ya cuentan con su pasaporte o microchip identificatorio se consideran conformes a los nuevos estándares. Es decir, si tu mascota ya está debidamente identificada, no necesitarás un trámite adicional para volar.
Sin embargo, expertos de Flightright, una plataforma que defiende los derechos de los pasajeros aéreos, enfatizan que la falta de preparación y el desconocimiento de las reglas específicas de cada aerolínea son las principales causas de problemas. Viajar con un perro o gato en avión requiere una planificación minuciosa: desde asegurarse de que el animal cumpla con todos los requisitos sanitarios hasta reservar con suficiente antelación, cada detalle cuenta para garantizar un viaje sin contratiempos.
Es crucial recordar que cada compañía aérea tiene su propia política para el transporte de animales. Los límites de peso para viajar en cabina suelen rondar los 10 kilogramos, pero esto puede variar. Además, las dimensiones del transportín y los costos del pasaje para la mascota también difieren significativamente entre aerolíneas y según la ruta, pudiendo ir desde los 35 euros en vuelos internos europeos hasta superar los 300 euros en trayectos transoceánicos si la mascota viaja en bodega.
Finalmente, los requisitos de identificación que siguen vigentes y son indispensables incluyen el pasaporte europeo para mascotas, que debe contener información del propietario, la descripción del animal y su estado de vacunación. Además, el animal debe contar con un microchip identificatorio y tener una vacuna antirrábica vigente, aplicada al menos 21 días antes del vuelo. Cumplir con estos puntos es clave para un viaje tranquilo.
Fuente original: Infobae




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