El exfutbolista y actual diputado federal mexicano, Cuauhtémoc Blanco, se encuentra nuevamente en el ojo de la tormenta. Un video viralizado lo muestra bailando animadamente en un boliche, horas después de que un grupo de manifestantes rodeara y vandalizara la camioneta en la que viajaba con su familia, en medio de una protesta que generó gran revuelo.
El breve clip, de apenas nueve segundos, muestra a Blanco, conocido por su trayectoria en el fútbol, con una remera tipo polo y pantalón de jean, moviéndose al ritmo de reguetón junto a otras personas. En un momento, se lo ve apoyándose en una mesa y uno de sus acompañantes incluso le da una palmada en la cola. La grabación finaliza con el legislador girando hacia la cámara y apartándose rápidamente. Hasta el momento, ni la fecha ni el lugar exacto de la filmación han sido confirmados.
La difusión del video en redes sociales, especialmente en X (antes Twitter), desató una catarata de comentarios. Cientos de usuarios mezclaron las burlas con fuertes críticas hacia la figura del diputado, poniendo en tela de juicio su desempeño político. Muchos recordaron su pasado como ídolo deportivo y contrastaron esa imagen con las actuales acusaciones de corrupción y cuestionamientos a su gestión. Sin embargo, no faltaron las voces que defendieron su derecho a la vida privada, argumentando que una cosa es criticar su trabajo y otra lincharlo por salir a divertirse.
El incidente que precedió al video ocurrió el 5 de julio en Periférico Sur, Ciudad de México. Integrantes de la Asamblea Antimundialista y vecinos de Santa Úrsula Coapa realizaban un bloqueo cuando reconocieron al exfutbolista. Rodearon su vehículo, arrojaron objetos, realizaron pintadas con aerosol y le gritaron “¡asesino, asesino!” y “¡Samir vive!”, en referencia al activista Samir Flores, asesinado en 2019. Incluso, una colectiva denunció que Blanco habría intentado embestir a los manifestantes con su camioneta.
Al día siguiente, Blanco emitió un comunicado, negando haber agredido a nadie y asegurando que su única prioridad fue proteger a su familia. Describió los hechos como un “acto de hostigamiento y violencia” y lamentó que un evento deportivo se viera empañado por la intimidación. Estos episodios se suman a una serie de señalamientos que Blanco ha enfrentado durante su carrera política, incluyendo acusaciones de desvío de fondos y un pedido de desafuero por abuso sexual, aunque este último fue desechado por falta de pruebas.
Fuente original: Infobae




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