Erling Haaland, el implacable goleador noruego que deslumbra en el fútbol europeo, demuestra que su olfato para el gol no es su único talento. Fuera de las canchas, el delantero del Manchester City está construyendo un imperio empresarial con una estrategia tan ingeniosa como inesperada: transformarse en socio de una marca de gomitas para el cabello, un accesorio que él mismo utiliza a diario para mantener su particular peinado.
Lejos de conformarse con un contrato de patrocinio tradicional, Haaland decidió ir un paso más allá. Convencido del potencial de Kknekki, la firma que fabrica las elásticas que usa, el futbolista optó por adquirir una participación accionaria en 2023. Esta jugada maestra le permitió convertirse en uno de los dueños, en lugar de ser solo una imagen publicitaria, capitalizando así su propia experiencia como usuario del producto.
La inversión del «Androide» no tardó en rendir frutos. Tras su incorporación, la compañía experimentó un crecimiento del 10% en su facturación durante 2024. El verdadero salto se dio en 2025, cuando Kknekki aprovechó la enorme popularidad internacional de Haaland para impulsar su expansión en Asia, logrando un impresionante aumento del 50% en su negocio y consolidándose en nuevos mercados.
El impacto de Haaland se reflejó también en las ventas de productos específicos. La marca lanzó un kit especial que incluye las ocho gomitas que el delantero usa, presentadas en una caja con colores inspirados en las camisetas de su carrera y tonos neutros para el día a día. El propio jugador reveló que combina el color de la gomita con su indumentaria, un detalle que pasó de ser una costumbre personal a un poderoso argumento de venta, forjando parte de su identidad pública.
Este set exclusivo, con un precio de 28 euros, se convirtió en un éxito rotundo, agotando rápidamente su stock debido a la alta demanda de fanáticos que buscan emular el estilo del ídolo. En el último año, Kknekki superó los 10 millones de unidades vendidas, una cifra impactante si se considera que cada gomita individual se comercializa entre 3 y 4 euros.
Kknekki, nacida en Corea del Sur en 1987 y luego parte de la empresa noruega Bon Dep, se distingue por su técnica de tejido de más de 60 hilos y la ausencia de piezas metálicas, lo que evita daños en el cabello. Su presencia global abarca 6.000 tiendas y más de 700 combinaciones de colores.
El caso de Haaland es un claro ejemplo de cómo las figuras del deporte de élite están diversificando sus ingresos, trascendiendo los contratos deportivos y publicitarios para convertirse en inversores activos en empresas con gran potencial de crecimiento, aprovechando su capital y su influencia global.
Fuente original: Infobae

