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Un fármaco cardíaco de uso diario en hospitales abre nuevas vías en la lucha contra el cáncer

05/07/2026 3 min de lectura Por Redacción
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La ciencia no para de sorprendernos en la incansable batalla contra el cáncer. Ahora, un medicamento que se utiliza habitualmente para tratar afecciones cardíacas podría sumarse como un nuevo aliado en esta lucha. Hablamos de la dobutamina, un fármaco que se administra por vía intravenosa en hospitales para fortalecer el latido del corazón en pacientes con insuficiencia cardíaca aguda. Sin embargo, en los últimos años, diversas investigaciones comenzaron a revelar que esta sustancia también posee la capacidad de frenar el desarrollo de células cancerosas en ciertos tipos de tumores, como los de huesos, estómago y el mieloma múltiple, un tipo de cáncer en la sangre.

Un equipo de científicos, liderado por el doctor Safa Daoud de la Universidad Privada de Ciencias Aplicadas de Amán, Jordania, dio un paso crucial al descubrir un patrón interesante: todos los cánceres en los que la dobutamina parece ser efectiva presentan altos niveles de una proteína específica, conocida como ROCK2. Esta proteína juega un rol fundamental en el crecimiento, expansión y resistencia a los tratamientos de las células malignas. La gran pregunta que se planteó el equipo fue si la dobutamina combatía el cáncer precisamente al bloquear la acción de esta proteína.

Para confirmar esta hipótesis, los investigadores realizaron una serie de pruebas rigurosas. Primero, en el laboratorio, midieron directamente la capacidad de la dobutamina para inhibir la actividad de ROCK2, confirmando que lo hacía de manera dependiente de la dosis. Luego, experimentaron con células cancerosas vivas: utilizaron células de hígado, que tienen mucha ROCK2, y células de mama, con poca. Los resultados fueron contundentes: la dobutamina fue considerablemente más eficaz en las células con altos niveles de ROCK2, lo que validó la conexión entre su efecto anticancerígeno y la inhibición de esta proteína. Finalmente, mediante simulaciones por computadora, pudieron visualizar cómo la dobutamina se une a ROCK2 en el punto exacto donde la proteína estimula el crecimiento tumoral.

Este hallazgo presenta una ventaja significativa: la dobutamina se utiliza desde hace más de cuatro décadas, lo que significa que su perfil de seguridad y sus efectos secundarios ya son ampliamente conocidos. Esto contrasta con los largos procesos de aprobación de medicamentos completamente nuevos. Además, los científicos ya están explorando cómo mejorar la molécula de dobutamina para potenciar su eficacia contra el cáncer, abriendo la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos oncológicos. Si bien se necesitan más estudios en laboratorio y en animales antes de pensar en aplicaciones humanas, este trabajo posiciona a la dobutamina como un prometedor punto de partida, sumándola a otros fármacos cardíacos que podrían tener un rol inesperado en la lucha contra el cáncer.

Fuente original: Infobae