La misión humanitaria de El Salvador, desplegada en Venezuela tras los recientes terremotos, sumó un componente crucial a su trabajo: el apoyo emocional a los damnificados, especialmente a los más chicos. Según informó la Secretaría de Prensa de la Presidencia salvadoreña, el contingente se enfocó en brindar contención a la niñez en las zonas más golpeadas.
El pasado viernes, equipos compuestos por médicos, bomberos y profesionales tácticos se trasladaron a La Guaira, una de las áreas más afectadas. Allí, en el Estadio de Béisbol Miguel Ángel Montes de Playa Grande, donde funcionan varios albergues temporales, organizaron una jornada de actividades lúdicas y de acompañamiento pensadas para los niños.
Durante la jornada, los miembros de la misión interactuaron con los pequeños, ofreciéndoles juegos, libretas de dibujo, globos y otras herramientas didácticas. La Secretaría de Prensa destacó que, gracias a estas iniciativas, «los niños se olvidaron de la tragedia y volvieron a sonreír», subrayando la importancia vital del apoyo emocional en situaciones de desastre, tan esencial como la asistencia médica de emergencia.
La delegación salvadoreña, que cuenta con 300 especialistas y 150 toneladas de insumos médicos y alimentos, no solo se dedica a la asistencia psicológica. También realiza tareas de rescate, atención primaria de salud y remoción de escombros en zonas como la urbanización Caribe en Caraballeda, La Guaira, donde varias estructuras colapsaron. Su labor integral busca ofrecer el mayor respaldo posible a la población venezolana.
La comunidad venezolana ha recibido con gratitud la presencia de esta misión, valorando la solidaridad internacional en momentos de emergencia. El Gobierno de El Salvador reafirmó su compromiso de continuar con esta ayuda, que combina la asistencia técnica con el apoyo emocional, destacando la importancia de la hermandad entre los pueblos frente a las catástrofes.
Fuente original: Infobae

