El Tribunal Supremo de España ratificó la suspensión de un sargento de la Guardia Civil, quien fue sancionado por graves faltas de disciplina: ausentarse de su puesto y, además, manipular los registros para ocultar sus inasistencias. La decisión judicial pone fin a un largo proceso que comenzó en 2022.
Las irregularidades se remontan a abril y mayo de 2022, cuando el sargento, entonces a cargo de un puesto en Toledo, debía cumplir dos turnos de servicio. En uno de ellos, se presentó con más de tres horas de retraso. En el segundo, directamente no acudió a trabajar. Lo más grave es que ambos servicios fueron registrados en los partes oficiales como cumplidos en tiempo y forma, sin dejar constancia de las ausencias ni de ninguna justificación por parte del oficial.
La investigación derivó en una sanción grave impuesta por el general jefe de la Guardia Civil de Castilla-La Mancha: catorce días de pérdida de sueldo y suspensión de funciones. El sargento apeló esta decisión, primero ante la directora general de la institución y luego ante el Tribunal Militar Central, pero en todas las instancias se confirmó la resolución en su contra.
Finalmente, la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo desestimó su recurso extraordinario en junio de 2026. Los jueces consideraron que las pruebas eran contundentes y que la conducta del sargento encuadraba perfectamente en la falta disciplinaria grave por la que fue sancionado. Con esta última sentencia, la suspensión queda firme dentro de la jurisdicción militar española.
Fuente original: Infobae

