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El VAR amargó la fiesta de Irán en el Mundial 2026 y Egipto avanza en un partido marcado por la controversia del Orgullo LGTBIQ+

27/06/2026 3 min de lectura Por Redacción
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Egipto selló su pasaje a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras un empate cargado de dramatismo y polémica frente a Irán en Seattle. Un gol iraní anulado por el VAR en el último suspiro frustró la euforia persa y desató la celebración de los Faraones, quienes hicieron historia al asegurar su clasificación en un encuentro con alto voltaje emocional y simbólico.

La tensión rodeó el cotejo mucho antes del pitido inicial. Seattle, conocida por su apertura, organizó diversos eventos con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+, coincidiendo con el partido. Tanto la Federación de Irán como la de Egipto solicitaron a la FIFA que se abstuviera de realizar actividades de apoyo al colectivo LGTBIQ+ durante el encuentro. Sin embargo, las banderas arcoíris fueron visibles tanto dentro como fuera del Lumen Field, añadiendo una capa de controversia al evento.

Una vez en la cancha, el espectáculo no se hizo esperar. Egipto tomó la iniciativa y encontró rápidamente su recompensa: a los cinco minutos, Mahmoud Saber aprovechó un rebote del arquero Alireza Beiranvand para abrir el marcador. La respuesta iraní fue casi inmediata, con un penal a su favor que Mostafa Shobeir, el portero egipcio, logró atajar, manteniendo la ventaja de su equipo. Pese a ello, Irán no bajó los brazos y, pocos minutos después, Ramin Rezaeian capitalizó otro rebote para igualar el marcador 1-1, en un primer tiempo repleto de idas y vueltas.

La segunda mitad mostró a un Egipto más dominante, controlando la posesión y generando peligro, principalmente a través de Mohamed Salah. Sin embargo, una lesión muscular obligó a la estrella egipcia a abandonar el campo pasada la hora de juego. A pesar de la ausencia de su capitán, los Faraones persistieron en la búsqueda del gol que les asegurara el liderazgo de grupo.

Cuando todo parecía definido, Irán resurgió con fuerza en los minutos finales. Tras un cabezazo de Taremi que impactó en el poste, el conjunto persa se lanzó con todo al ataque. En el último minuto, Shoja Khalilzadeh remató a la red tras una salida fallida del arquero, desatando la euforia iraní. No obstante, el VAR intervino y, tras una minuciosa revisión, el árbitro Szymon Marciniak anuló el gol por un fuera de juego milimétrico. El empate final clasificó a Egipto como segundo de su grupo, mientras que Irán deberá aguardar otros resultados para conocer su destino en el Mundial.

Fuente original: Infobae