La selección de fútbol de Senegal, conocida como los Leones de Teranga, se encuentra inmersa en una profunda crisis interna mientras compite en el Mundial 2026. A la derrota inicial frente a Francia por 3 a 1 se suman múltiples conflictos que amenazan la continuidad del equipo en el torneo y ponen en jaque la moral del plantel.
Según trascendió a través de medios internacionales como Sport News Africa, RMC Sport y As, las tensiones principales giran en torno a deudas económicas. La federación senegalesa no habría abonado las primas correspondientes a la clasificación para el actual Mundial ni los premios por su destacada actuación en la Copa Africana de Naciones, donde, a pesar de haber derrotado a Marruecos en la final, el título les fue denegado por una decisión del comité de apelaciones, intensificando el malestar.
Pero los problemas no se limitan al aspecto financiero. Jugadores habrían manifestado su descontento con las condiciones de alojamiento y, especialmente, con el servicio de catering del hotel de concentración. La comida fue calificada de “mediocre e inadecuada” para las exigencias de futbolistas de alto rendimiento, llevando a que algunos optaran por encargar alimentos por fuera de la concentración para asegurar una nutrición adecuada.
La situación del director técnico, Pape Thiaw, añade otra capa de complejidad. El exjugador acumularía cinco meses de salarios impagos y, según las fuentes, su contrato con la federación habría expirado sin ser renovado ni regularizado. Este escenario abre la puerta a posibles conflictos legales en un momento crítico para la institución deportiva.
Con este panorama adverso, Senegal se prepara para enfrentar este lunes a Noruega, un encuentro crucial donde una nueva derrota los dejaría al borde de la eliminación. Posteriormente, el viernes 26 de junio, se medirán ante Irak en el cierre de la fase de grupos, buscando un lugar en los octavos de final de la Copa del Mundo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.
Fuente original: Infobae

