El Senado de la Nación Argentina vivió horas de intensa negociación que culminaron con la postergación de una sesión clave, originalmente prevista para esta semana. El foco de la disputa giraba en torno a la posible interpelación del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien finalmente deberá presentarse ante la Cámara Alta el próximo 2 de julio. Este encuentro no será un mero informe de gestión, sino que podría derivar en una moción de censura si sus respuestas no satisfacen a la oposición.
La decisión de posponer la sesión fue el resultado de un acuerdo entre el oficialismo y sus bloques aliados, logrando imponerse a las intenciones del kirchnerismo, que inicialmente había insinuado la posibilidad de autoconvocarse al recinto. La jefa de bloque libertaria, Patricia Bullrich, mantuvo reuniones con bancadas afines para unificar posturas antes del encuentro de Labor Parlamentaria, que se llevó a cabo en el despacho de la vicepresidenta Victoria Villarruel. A pesar de momentos de tensión y algunas diferencias, se alcanzó un entendimiento que despejó el camino para la nueva fecha.
La interpelación de un Jefe de Gabinete y la posterior moción de censura requieren una mayoría absoluta de 37 votos en el recinto. Fuentes legislativas indican que el número necesario para avanzar con este mecanismo parece estar asegurado. Esto significa que Adorni enfrentará un complejo debate con la oposición, donde cada respuesta será crucial. La confirmación tardía de su asistencia por parte del funcionario, enviada recién anoche a pesar de los pedidos desde mayo, generó malestar entre los bloques dialoguistas, quienes no están dispuestos a «gastar energía» en defenderlo.
Además de la situación de Adorni, la postergación de la sesión le otorga al oficialismo una ventana para avanzar en otros proyectos. Entre ellos, se busca cerrar el demorado debate sobre la ley de propiedad privada, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, que ya sufrió modificaciones por parte de los aliados. También se espera la sanción de la denominada «Ley Hojarasca», otro reclamo de Sturzenegger, que ya cuenta con media sanción de Diputados y logró obtener dictamen de mayoría en el Senado tras arduas negociaciones.
Fuente original: Infobae

