Cada 15 de junio, el calendario católico recuerda a Santa Benilde, una figura cuya historia se remonta a la Córdoba hispánica. Esta mujer, ya en su vejez, fue martirizada durante la persecución sarracena, dejando un legado de fe que hoy la Iglesia conmemora a través del Santoral.
El Santoral es una tradición arraigada en la fe católica que celebra la vida y el legado de hombres y mujeres que dedicaron su existencia a la Iglesia. Estas figuras, reconocidas por sus buenas acciones, sacrificios e incluso eventos inexplicables atribuidos a la divinidad, son beatificadas y canonizadas por el Vaticano, obteniendo el título de santos.
El camino hacia la santidad es un proceso riguroso y exhaustivo. En la antigüedad, el reconocimiento era más informal, pero a partir de la Edad Media, la Iglesia Católica instituyó un procedimiento formal. Este implica una investigación profunda sobre la vida del candidato, evaluando si vivió las virtudes cristianas en grado heroico o si sufrió martirio por su fe. Además, se requiere la atribución de al menos dos milagros (o uno, en el caso de los mártires), confirmando su intercesión divina.
La Iglesia Católica, con más de 1.360 millones de fieles en todo el mundo según los últimos datos del Vaticano, es una de las religiones más extendidas. América Latina, y en particular Sudamérica, concentra una gran parte de esta comunidad global. Mientras que en Asia y África la presencia católica ha crecido significativamente en los últimos años, Europa ha experimentado un descenso, y Oceanía se ha mantenido estable en su número de creyentes.
Fuente original: Infobae

