Una ola de frío y nevadas inusuales sorprendió a varias regiones de Estados Unidos, generando alertas en al menos cinco estados clave como Alaska, California, Oregón, Idaho y Washington. Desde el pasado sábado 6 de junio de 2026, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió advertencias por fenómenos que no son habituales para esta época del año, con un impacto significativo en la circulación vial y una seria amenaza para la producción agrícola local.
En Alaska, la situación es particularmente crítica. La oficina del NWS en Fairbanks mantiene un aviso de tormenta invernal para la región central de Brooks Range, donde se esperan acumulaciones de nieve de entre 15 y 30 centímetros, acompañadas de fuertes ráfagas de viento de hasta 48 kilómetros por hora. Las autoridades prevén que las condiciones más severas se registren entre el domingo y el lunes, lo que podría reducir drásticamente la visibilidad en la autopista Dalton y el paso Atigun, vías fundamentales para la conectividad del norte del estado.
Este fenómeno climático extremo se enmarca en un inicio de junio con temperaturas atípicamente bajas en amplias zonas del oeste y norte del país. Los meteorólogos advierten que estas condiciones podrían tener consecuencias devastadoras para los cultivos, la infraestructura básica y la normalidad de las actividades económicas y de transporte en áreas que, habitualmente, ya disfrutan de un clima más cálido en esta temporada.
Más allá de Alaska, las alertas se extienden. En el noroeste de California y el sur de Oregón, se activaron avisos de helada y congelación para la madrugada del domingo 7 de junio en zonas como Klamath Basin y Winter Rim. Las proyecciones indican temperaturas mínimas que podrían descender hasta los -5.5℃ en las áreas bajo advertencia de congelación, y rondar los 0℃ en las zonas con aviso de helada. El NWS enfatizó que estas bajas temperaturas y heladas representan un riesgo mortal para cultivos sensibles y pueden dañar instalaciones de plomería desprotegidas.
La situación es similar en Idaho y Washington, donde el NWS emitió un aviso de helada para el noreste de Washington y el norte de Idaho, vigente desde el sábado por la noche hasta el domingo por la mañana. Comunidades como Winthrop, Twisp, Omak, Republic y Sandpoint enfrentan temperaturas entre -1.6℃ y 2.2℃, lo que pone en peligro la vegetación y los cultivos delicados de la región.
Los expertos explican que esta inusual tormenta se debe al desplazamiento de una «vaguada ártica inusualmente fuerte» sobre el norte de Alaska y la Brooks Range, lo que facilita la caída de nieve incluso en pleno mes de junio. Esta región, conocida por su altitud y latitud extremas, es una de las pocas en Estados Unidos donde se pueden observar acumulaciones de nieve durante todo el año, pero la magnitud y extensión actuales son excepcionales para la temporada.
Fuente original: Infobae

