El caso de Yulixa Toloza, una mujer de 52 años que desapareció el 13 de mayo de 2026 después de someterse a una liposucción en un domicilio particular del sur de Bogotá, encendió las alarmas sobre los peligros de las cirugías estéticas realizadas en centros no habilitados en Colombia.
La última vez que fue vista con vida fue en una vivienda del barrio Venecia, en la localidad de Tunjuelito, donde funcionaba de manera irregular lo que se hacía pasar por una clínica estética. El lugar no contaba con ningún tipo de autorización sanitaria ni con personal médico titulado para llevar adelante ese tipo de intervenciones, según reveló el canal Noticias RCN.
Una amiga que acompañó a Yulixa durante el procedimiento advirtió que, ya en el postoperatorio, la mujer mostraba signos de desorientación y no respondía con normalidad. Cuando familiares y allegados intentaron buscarla horas después, se encontraron con que el lugar estaba vacío y nadie del supuesto equipo médico atendía los llamados. El episodio quedó registrado en un video que se viralizó en redes sociales.
Quienes la conocían relataron además que los responsables del lugar cortaron todo tipo de contacto una vez finalizada la operación, sin brindar información sobre el estado de la paciente. Las versiones que llegaron a dar antes de desaparecer fueron contradictorias, lo que profundizó las sospechas de encubrimiento.
Según trascendió, Yulixa habría abonado alrededor de tres millones de pesos colombianos por la liposucción, un precio notablemente inferior al que manejan las clínicas habilitadas. Este detalle refuerza la hipótesis de que el establecimiento operaba por fuera de todo marco legal.
La propietaria del inmueble, por su parte, aseguró desconocer que allí se realizaban procedimientos médicos. «Llevaba ocho meses viviendo aquí, cumplía con el arriendo y nunca sospeché nada. Simplemente desaparecieron», declaró.
Tanto la Policía como la Secretaría de Salud de Bogotá intervienen en la investigación. El secretario distrital de Salud, Gerson Orlando Bermont, confirmó que el sitio fue clausurado y que no poseía habilitación alguna para prestar servicios médicos. «El lugar donde presuntamente se realizó el procedimiento no cuenta con autorización ni con concepto sanitario, por lo que estaría operando de manera ilegal», sostuvo el funcionario.
La cartera sanitaria alertó además que en el último año se registró un incremento de casos con complicaciones graves o desapariciones de personas —en su mayoría mujeres— vinculadas a intervenciones estéticas realizadas en circuitos clandestinos. La investigación busca determinar si hubo negligencia médica u omisión del deber de socorro por parte de quienes operaron a Yulixa.
Fuente original: Infobae

