El Banco Nación se encuentra ultimando los detalles para el lanzamiento de una nueva y ambiciosa línea de crédito destinada a la adquisición de vehículos 0km. Esta iniciativa, confirmada por diversas terminales automotrices, busca inyectar un impulso vital al mercado automotor argentino, que atraviesa un período de significativas caídas en las ventas interanuales.
La propuesta, que está siendo discutida con el sector, ofrecería financiación a 60 meses con una tasa de interés del 25%. Un aspecto clave de este esquema es que una porción de esta tasa sería subsidiada directamente por el Ministerio de Economía, aliviando la carga financiera para los compradores. El objetivo principal es fomentar la compra de automóviles fabricados en el país, apoyando así la producción nacional y contribuyendo a la reactivación económica del sector.
Esta medida llega en un contexto desafiante para la industria automotriz. Según datos recientes de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), en octubre se patentaron 45.965 vehículos 0km, lo que representa una disminución del 12% en comparación con el año anterior y un 8,4% menos que en septiembre. En el acumulado de enero a octubre, la baja interanual ya alcanza el 12,8%, totalizando 481.852 unidades.
Además de la contracción general, el mercado ha experimentado un cambio en su composición, con un incremento en la participación de vehículos importados. En octubre, el 68% de los patentamientos correspondieron a unidades del exterior, mientras que solo el 32% fueron de producción nacional. En este escenario, la financiación se vuelve una herramienta esencial para estimular la demanda y acercar a los consumidores a los concesionarios, buscando revertir la tendencia negativa y fortalecer la industria local.
La nueva línea de crédito del Banco Nación se perfila como un reemplazo o complemento de programas existentes como «+Autos con BNA», que actualmente permite financiar hasta 100 millones de pesos, cubriendo el 100% del valor del vehículo. Sin embargo, este nuevo plan se diferenciaría por su enfoque específico en la producción nacional y las condiciones de tasa subsidiada, buscando un impacto más directo en la reactivación del sector y el apoyo a las fábricas radicadas en Argentina.
Fuente original: La Nación




Comentarios