Panamá experimentó, durante la segunda semana de agosto, una intensa ola de calor donde la sensación térmica superó los 40 grados Celsius. Este evento climático, caracterizado por la combinación de altas temperaturas y elevada humedad, puso en alerta a las autoridades por los significativos riesgos que representó para la salud de la población.
En aquel momento, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) panameño había emitido un aviso de prevención que se extendió hasta el viernes 14 de agosto, alertando sobre las condiciones extremas en diversas regiones del país. Si bien las temperaturas registradas por los termómetros oscilaron entre los 31 y 36 grados, la percepción corporal, exacerbada por la humedad, alcanzó picos de hasta 42 grados.
La clave de esta elevada percepción térmica reside en que la humedad dificulta la evaporación del sudor, el mecanismo natural del cuerpo para enfriarse. Esto provoca que el organismo sienta una temperatura considerablemente superior a la real. Las proyecciones del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) para los meses subsiguientes a aquel evento ya anticipaban un aumento de las temperaturas y altos niveles de humedad, con sensaciones térmicas que rozarían los 42 grados en amplias zonas.
Este episodio de calor extremo se vio influenciado por la evolución del fenómeno de El Niño, que en ese período se encontraba en estado de alerta. Las perspectivas climáticas oficiales, basadas en modelos a largo plazo, advierten que El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte entre octubre de 2026 y enero de 2027, sugiriendo que eventos de altas temperaturas podrían volverse más frecuentes y severos en el futuro.
Frente a aquella situación, las autoridades panameñas habían difundido recomendaciones cruciales para prevenir golpes de calor y otras afecciones. Entre ellas, se destacaba la importancia de mantenerse hidratado, evitar la exposición directa al sol en las horas de mayor intensidad, usar ropa ligera y clara, y no dejar personas ni mascotas dentro de vehículos estacionados. Estas medidas preventivas siguen siendo válidas ante cualquier episodio de calor intenso.
Fuente original: Infobae

