Un inusual y peligroso incidente se registró en las costas de Ixtapa y Zihuatanejo, México, donde una decena de cocodrilos logró escapar de un centro de cuidado animal. Las fuertes lluvias y el intenso oleaje provocaron el derrumbe del cerco perimetral de un santuario ubicado en Playa Linda, liberando a los reptiles hacia zonas de playa, esteros y mar abierto, justo en plena temporada alta de turismo.
El centro albergaba a más de cuarenta ejemplares, y el daño estructural permitió que varios de ellos se deslizaran hacia el entorno costero. La situación generó una inmediata alerta entre turistas, operadores de servicios y residentes locales. Las autoridades mexicanas han activado un operativo especial para localizar y recapturar a los cocodrilos, con el objetivo de devolverlos a su recinto y asegurar la tranquilidad de la zona.
Visitantes como Daniela y Rogelio relataron haber visto cocodrilos de gran tamaño tanto en el río como nadando en el mar. José Luis Luna, presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Zihuatanejo, expresó la preocupación por el impacto económico y la imagen del destino turístico. “Están paseando como turistas”, graficó Luna, alertando sobre el riesgo para el ingreso de los restauranteros y la reputación del “paradisiaco puerto”.
Desde el punto de vista biológico, Claudia Yakuta, directora de Ecología de Zihuatanejo, explicó que no es inusual que los cocodrilos se adentren en el mar, buscando nuevos territorios para la reproducción. Sin embargo, este centro de cuidado en Playa Linda ya tenía antecedentes de seguridad mínima, con una malla trasera que cedía ante lluvias intensas, facilitando escapes previos. La combinación de factores climáticos esta vez fue decisiva para el colapso del cerco.
La preocupación se intensifica al recordar incidentes pasados en la zona, como la muerte de un turista belga en 2013 y el ataque a otras tres personas en 2014, ambos atribuidos a cocodrilos. Las autoridades instan a la población a mantener la distancia y extremar la precaución, mientras continúan los esfuerzos para restablecer la seguridad en las concurridas playas de Guerrero.
Fuente original: Infobae

