El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha iniciado un exhaustivo proceso de reevaluación de su presencia militar en el continente europeo. Esta medida, anunciada por el secretario Pete Hegseth en la reciente cumbre de ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas y confirmada por el subsecretario Elbridge Colby, representa el análisis más profundo de la postura estadounidense en Europa en los últimos años.
El objetivo central de esta revisión es redistribuir las responsabilidades de defensa entre los países aliados y, a su vez, disminuir la participación y la inversión de Washington. La iniciativa busca consolidar los cambios impulsados durante la administración de Donald Trump, quien en su momento advirtió sobre una posible reducción de la ayuda estadounidense. Esta postura se intensificó tras la percepción de falta de apoyo por parte de países como España e Italia, que se negaron a ceder sus bases para ataques a Irán. En España, por ejemplo, miles de soldados estadounidenses operan desde las bases de Rota y Morón, y se evalúa la posibilidad de trasladar la base de Rota a Marruecos, aunque esto implicaría desafíos logísticos y económicos.
El secretario Hegseth ha enfatizado que este examen pretende optimizar el rol operativo de la OTAN y potenciar su capacidad de respuesta ante amenazas emergentes, con la visión de evolucionar hacia un nuevo modelo denominado “OTAN 3.0”. La Casa Blanca considera que este proceso es fundamental para fortalecer la alianza frente a los desafíos geopolíticos actuales y futuros.
Según la información oficial, la revisión se basará en criterios estratégicos y datos empíricos, con el fin de alinear la postura militar de Estados Unidos con las estrategias nacionales de seguridad y defensa definidas para el año 2026. La coordinación con el general Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa, será crucial para el éxito de este ambicioso proyecto, que se da en un contexto de creciente presión para que las naciones europeas asuman un mayor compromiso en materia de defensa.
Actualmente, Estados Unidos mantiene desplegados más de 50.000 efectivos militares solo en Alemania, Italia y España. Alemania alberga la mayor parte con 36.436 militares y 11.416 civiles del Departamento de Defensa. En Italia hay 12.662 militares y 2.605 civiles, mientras que en España, principalmente en Rota y Morón, el contingente asciende a 3.814 militares y 497 civiles. La posible retirada de tropas, como la ya efectuada en Alemania con 5.000 soldados, generaría una compleja reubicación de personal y recursos, dada la importancia estratégica de estas bases en la seguridad europea.
Fuente original: Infobae

