El Congreso de Perú se encuentra al borde de una jornada electoral decisiva este domingo, donde se definirán las Mesas Directivas del Senado y la Cámara de Diputados para el periodo 2026-31. Sin embargo, la atención se centra en la Cámara alta, donde un posible empate en la votación amenaza con un escenario sin precedentes, ya que el reglamento interno no contempla una solución clara para esta eventualidad.
La tensión radica en que las proyecciones indican que tanto la lista oficialista como la opositora podrían obtener 30 votos cada una de los 60 escaños del Senado. Según la normativa, si ninguna fórmula alcanza la mayoría simple en la primera vuelta, se procede a una segunda votación entre las dos más respaldadas. El problema, como alertó el exoficial mayor del Congreso, José Elice, es que el reglamento no especifica qué hacer si este empate se repite, dejando un vacío legal en una situación tan particular.
Elice descartó la posibilidad de que el presidente de la cámara tenga un voto dirimente en esta instancia, explicando que esa facultad se aplica a votaciones en comisiones o la mesa directiva, pero no a la elección de la Mesa Directiva. Ante esta falta de previsión, el experto sugirió soluciones de índole política, como un «pacto de caballeros y damas» entre los voceros de las bancadas para acordar un mecanismo de desempate, incluso mencionando la posibilidad de un sorteo con moneda.
Otra alternativa planteada es que una de las listas pierda un único voto al momento de la elección, lo que inclinaría la balanza. Mientras tanto, en la Cámara de Diputados, el escenario se presenta menos complejo, con una aparente ventaja para la oposición, que sumaría 74 votos frente a los 56 del oficialismo, de acuerdo con la correlación de fuerzas proyectada para esa cámara.
La elección de estas autoridades es crucial para el funcionamiento legislativo del país vecino, y la incertidumbre en el Senado añade un condimento extra a una jornada ya de por sí importante para la política peruana.
Fuente original: Infobae

