El fútbol argentino de ascenso se convirtió en el escenario de dos momentos memorables que capturaron la atención de los aficionados. Por un lado, un emotivo homenaje a la Selección Nacional campeona del mundo, y por el otro, la inesperada aparición de Lionel Messi en un partido de una liga menor, demostrando su pasión incondicional por el deporte.
En un gesto cargado de simbolismo y gratitud, el Club Ciudad de Bolívar, que milita en la Primera Nacional, salió al campo de juego con una camiseta diseñada especialmente para honrar a la Scaloneta. La prenda, de un vibrante color celeste con una franja blanca, exhibía en su frente el rostro de Lionel Messi acompañado de la frase «Eterno». En la espalda, un mapa de las Islas Malvinas y la leyenda «Gracias Selección» completaban el tributo que el equipo bolivarense compartió con el público y sus seguidores en redes sociales. Curiosamente, esta indumentaria especial les trajo suerte, ya que lograron una victoria por 2-1 frente a Estudiantes de Caseros, un resultado que los impulsó en la tabla de posiciones.
Pero la sorpresa mayor llegó desde otro rincón del ascenso. Lionel Messi, el capitán de la Albiceleste, fue avistado en las tribunas del Club Atlético Unión de Arroyo Seco, presenciando un partido de Leones FC, la institución que tiene raíces en su propia familia. Con un perfil bajo, ataviado con un abrigo oscuro, capucha y el infaltable mate en mano, Leo compartió el momento junto a sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, mezclándose entre los hinchas comunes para apoyar al equipo que compite en la Primera C Metropolitana.
La presencia del astro rosarino generó un revuelo instantáneo entre los presentes, quienes no tardaron en viralizar su imagen. Al finalizar el encuentro, que Leones FC perdió por 2-0, Messi descendió de la tribuna entre el clamor de la multitud, saludó con amabilidad y se retiró, dejando una postal imborrable. El club, presidido por su hermano Matías Messi y con otros miembros de la familia en la directiva, sigue su camino en el fútbol argentino, ahora con el recuerdo imborrable de haber tenido al mejor jugador del mundo como un hincha más en sus tribunas.
Fuente original: Infobae

