La Fiscalía General de Colombia dio un nuevo e inesperado giro en la investigación del caso Lili Pink, al identificar a Unique International S.A.S., una compañía cuyo rubro declarado era la “fabricación de preservativos masculinos”, como un elemento central en la compleja red de contrabando y lavado de activos.
Esta revelación refuerza la hipótesis de la Justicia colombiana sobre la existencia de un entramado de empresas fantasma y fachadas comerciales que, bajo diversas actividades, habrían permitido el ingreso ilegal de mercadería extranjera y la simulación de operaciones financieras durante más de una década.
Durante una extensa audiencia, la fiscal Alejandra Gómez Freidel expuso los detalles que vinculan a Unique International S.A.S. con la estructura delictiva detrás del caso Lili Pink. Según la investigación, esta empresa, aunque registrada para producir artículos plásticos y preservativos, fue creada y manejada por los mismos integrantes de la organización criminal. Compartía domicilio con otras sociedades investigadas, como Pinklife SAS y FAS Moda SAS, un patrón que buscaba dificultar el rastreo de las operaciones. Incluso, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) incautó productos a nombre de FAS Moda SAS que estaban en custodia de Unique International SAS sin justificación comercial.
El análisis de la Fiscalía reveló que Unique International SAS fue constituida en 2015 y tuvo a varios representantes legales vinculados al grupo, incluyendo a Max Marvin Abadi Arari, señalado como el líder de la organización. A pesar de su declarada actividad, la empresa no poseía capacidad operativa ni financiera real, pero reportaba deudas y créditos con otras firmas textiles del grupo, como FAS Moda SAS y Pinklife SAS, por montos que no concordaban con sus estados financieros. Estas operaciones ficticias, junto con transferencias bancarias a cuentas de los principales miembros y la creación de obligaciones cruzadas sin sustento, eran mecanismos para blanquear dinero y encubrir el origen ilícito de los fondos.
La fiscal Gómez Freidel destacó que se utilizaron “tipologías clásicas del lavado de activos”, como la mezcla de recursos ilegales, la creación de empresas de papel para simular ventas y el movimiento de dinero a través de entidades financieras. Las importaciones y exportaciones declaradas por Unique International S.A.S. y otras sociedades del grupo superaban ampliamente su capacidad financiera real. La investigación continúa abierta, y la Fiscalía solicitó medidas restrictivas de la libertad para los implicados, anticipando posibles nuevas acusaciones y hallazgos en este complejo caso.
Fuente original: Infobae

