Estados Unidos concedió un notable número de más de 1.3 millones de Green Cards durante el año fiscal 2025, un período que abarcó los últimos meses de la administración de Joe Biden y el inicio del segundo mandato de Donald Trump. Estas cifras, divulgadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), muestran un panorama de la inmigración legal que, sin embargo, antecede a las políticas migratorias más restrictivas implementadas por Trump, cuyo impacto real se verá reflejado en estadísticas posteriores.
México se posicionó como el país con mayor número de beneficiarios, con casi 196.000 residencias permanentes. Le siguieron de cerca Cuba, China, India y República Dominicana, consolidando una fuerte presencia latinoamericana en la lista. Colombia también se destacó, ubicándose en el noveno lugar a nivel mundial con más de 31.000 Green Cards otorgadas, lo que resalta la importancia de los lazos familiares como principal motor de la inmigración legal al país norteamericano.
El informe del DHS detalla que la vía familiar sigue siendo la principal puerta de entrada para la residencia permanente. La categoría de familiares directos de ciudadanos estadounidenses (cónyuges, padres e hijos menores) representó la mayor porción, con casi 685.000 residencias. Otras vías significativas incluyeron preferencias familiares, residencias por empleo, ajuste de estatus para refugiados y asilados, y la lotería de visas de diversidad, demostrando la multiplicidad de caminos legales para obtener la Green Card.
Es crucial entender que estas estadísticas corresponden a un período de transición política y no reflejan completamente el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump a partir de 2026. La nueva administración implementó medidas más estrictas, como la ampliación de la discrecionalidad para aprobar o negar solicitudes y la imposición de vetos migratorios a ciudadanos de varios países. Estas acciones generaron un freno considerable en el procesamiento de solicitudes, afectando a miles de personas tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Sin embargo, la estrategia restrictiva de Trump encontró límites en el ámbito judicial. Recientes fallos de jueces federales obligaron al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) a reanudar el procesamiento de Green Cards y permisos de trabajo que habían sido suspendidos. Aunque el gobierno anunció apelaciones, estas resoluciones representan reveses significativos para las políticas de restricción migratoria, evidenciando una batalla legal en curso sobre el futuro de la inmigración en Estados Unidos.
Fuente original: Infobae

