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Corazones Argentinos en Venezuela: La Desgarradora Búsqueda de Cuerpos tras un Sismo Fatal

10/07/2026 3 min de lectura Por Redacción
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Un equipo de más de sesenta voluntarios argentinos, integrantes del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA), se encuentra desplegado en La Guaira, Venezuela, enfrentando una de las misiones más desgarradoras de su historia. Tras el doble sismo que sacudió la región el pasado 24 de junio, el complejo residencial OPP 25 se convirtió en un escenario de devastación, donde un edificio de catorce pisos colapsó durante la celebración de una fiesta infantil, dejando un rastro de dolor y destrucción.

Desde Santiago del Estero, Ahora Noticias sigue de cerca la labor de estos compatriotas. Esteban Chalá, presidente de CEPA, describió el panorama como desolador. Con el paso de los días, las esperanzas de hallar sobrevivientes se han esfumado, y la prioridad ahora es recuperar los cuerpos de las víctimas para brindar consuelo a sus familias. «Había madres abrazadas a sus bebés», relató Chalá, sintetizando la magnitud de la tragedia que conmueve a la región.

Los voluntarios de CEPA, una organización humanitaria con catorce filiales en Argentina, provienen de diversas localidades como La Plata, Puerto Madryn, Trelew y Buenos Aires. Su compromiso es inquebrantable, ofreciendo asistencia sin distinción en situaciones de desastre a nivel global. Esta misión en Venezuela se suma a una extensa trayectoria que incluye intervenciones en Ucrania, Sudán del Sur y Haití, entre otros puntos críticos del planeta. La llegada del equipo al país caribeño fue posible gracias a un vuelo de Solidaire, piloteado por el reconocido Enrique Piñeyro.

Christian Luccisano, coordinador de operaciones logísticas de CEPA y tripulante de cabina de Aerolíneas Argentinas, compartió la intensidad emocional de la tarea. Pasa entre diez y catorce horas diarias entre los escombros, enfrentando la dura realidad de la muerte y la descomposición. «La tarea de todos acá es venir a poner manos en los escombros y recuperar personas vivas, pero desde el momento que llegamos hasta hoy fue devolver cuerpos a los familiares», explicó. La situación es tan extrema que, en ocasiones, debió tomarse un respiro para procesar las impactantes escenas.

El trabajo se complejiza aún más durante la noche, donde la limitada visibilidad y el riesgo latente de nuevos derrumbes exigen precauciones extremas. Mientras los socorristas avanzan con cautela, los familiares de las víctimas aguardan a pocos metros, en una vigilia desgarradora, recibiendo el apoyo y agradecimiento de los vecinos locales. Aunque la posibilidad de un milagro es mínima, el equipo de CEPA no tiene fecha de regreso definida, comprometidos a permanecer hasta que puedan ayudar a cerrar el duelo de estas familias.

Fuente original: Infobae