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El modo secreto del aire acondicionado que te refresca y cuida tu bolsillo

07/07/2026 3 min de lectura Por Redacción
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En los días de intenso calor, la búsqueda de trucos para mantener el hogar fresco sin que la factura de electricidad se dispare es una constante. Existe una función en muchos equipos de aire acondicionado que, aunque pasa desapercibida para la mayoría, es señalada por los técnicos como una de las más eficientes para combinar frescura y ahorro: el modo de recirculación. La falta de información sobre los distintos modos y botones del control remoto hace que esta opción sea un gran desconocido, incluso para quienes usan el aire a diario.

La clave de la recirculación radica en que el equipo reutiliza el aire que ya está dentro de la habitación, en lugar de tomar constantemente aire del exterior. Este detalle es fundamental, ya que enfriar aire que ya está a una temperatura moderada (por ejemplo, 26°C) consume mucha menos energía que intentar bajar la temperatura del aire exterior, que en jornadas agobiantes puede superar los 35 o 40°C. Los especialistas explican que, al activar este modo, el sistema logra enfriar el ambiente con mayor rapidez y menor esfuerzo del compresor, lo que se traduce directamente en un ahorro energético considerable.

Es importante destacar que no todos los aparatos cuentan con un botón específico para la recirculación, ya que muchos sistemas split domésticos funcionan de forma predeterminada recirculando el aire de la habitación. La lógica es simple y responde a un principio físico básico: cuanto menor sea la diferencia de temperatura que el aparato debe compensar, menos energía consumirá y menos tiempo estará funcionando el compresor. Para maximizar los beneficios de esta función, los técnicos recomiendan cerrar puertas y ventanas cuando el aire acondicionado esté encendido, evitando así que el calor exterior ingrese continuamente y obligue al equipo a trabajar más.

Además de la recirculación, existen otros consejos para optimizar el uso del aire. Un error común es creer que seleccionar una temperatura muy baja, como 18°C, enfriará la habitación más rápido. En realidad, el equipo no expulsa aire más frío por marcar una temperatura extrema, sino que simplemente trabaja más tiempo para intentar alcanzar ese valor. Por ello, los expertos sugieren ajustar el aire entre 24 y 26°C para lograr confort sin derrochar energía. También es útil activar la oscilación de las lamas para distribuir el aire frío de manera homogénea y, en modelos inverter, evitar los encendidos y apagados frecuentes es más eficiente.

Finalmente, aunque el modo de recirculación es excelente para enfriar y ahorrar, no reemplaza la necesidad de ventilar la vivienda. Recircular el aire no lo renueva ni elimina dióxido de carbono, olores u otros contaminantes. Por esta razón, se aconseja ventilar el ambiente en los momentos más frescos del día, como temprano por la mañana o por la noche, y luego cerrar puertas y ventanas antes de encender la climatización para aprovechar al máximo su eficiencia.

Fuente original: Infobae