Mientras miles de argentinos vibraban con el partido de la Selección Nacional, la provincia de Córdoba fue escenario de un fenómeno inusual: dos temblores de magnitud moderada sacudieron diversas localidades, generando asombro e inquietud entre los habitantes. Los movimientos sísmicos se registraron en la noche del pasado viernes 3 de julio, en plena transmisión del encuentro deportivo.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) detalló que el primer sismo se produjo poco después de las 20 horas, alcanzando una magnitud de 3.1. Su epicentro se localizó a 43 kilómetros al norte de Río Cuarto, a 65 kilómetros al sur de Río Tercero y a 81 kilómetros al sudeste de Merlo, con una profundidad de 16 kilómetros. Horas más tarde, a las 20:44, un segundo temblor con magnitud de 3.4 sorprendió nuevamente a los cordobeses, con epicentro a 41 kilómetros al norte de Río Cuarto y a una profundidad de 23 kilómetros.
Vecinos de localidades como Río Cuarto, Achiras, Villa del Dique, Almafuerte y Berrotarán reportaron haber sentido claramente los movimientos, muchos de ellos mientras seguían atentamente el partido de la Selección. La coincidencia con un evento de tan alto interés nacional incrementó la sorpresa y el desconcierto, aunque afortunadamente, las autoridades confirmaron que no se registraron daños materiales ni víctimas a raíz de estos episodios.
La seguidilla de temblores en la provincia no es un hecho aislado. A principios de la misma semana, el 1 de julio, se había registrado otro sismo de magnitud 4 en el norte de Córdoba, con epicentro entre Deán Funes, Cruz del Eje y Serrezuela. Este evento, que se sintió con mayor intensidad en algunas zonas, también provocó oscilaciones y despertó a residentes. Estos antecedentes recientes han reavivado el debate sobre la importancia de los protocolos de seguridad y la educación sísmica en una región donde la actividad telúrica no es tan frecuente como en otras partes del país.
Ante la posibilidad de futuros movimientos, las autoridades recomiendan mantener la calma y tomar medidas preventivas. Si se encuentra dentro de una vivienda o edificio, es fundamental ubicarse bajo una mesa resistente o junto a una pared interior, alejándose de ventanas y objetos que puedan caer. Es crucial no usar ascensores ni intentar salir corriendo durante el temblor para evitar accidentes. En la vía pública, se aconseja buscar espacios abiertos, lejos de postes, cables y construcciones.
Una vez finalizado el sismo, es vital verificar el estado de las instalaciones de gas, agua y electricidad, cortando los suministros si se detecta alguna fuga. No se debe ingresar a estructuras dañadas sin la revisión previa de personal capacitado. Además, se sugiere tener siempre preparado un kit de emergencia con elementos esenciales como agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, medicamentos y documentos importantes, y acordar un punto de encuentro familiar para facilitar la comunicación y la evacuación si fuera necesario.
Fuente original: Infobae

