Myanmar: Golpe de Estado en la ex Birmania. Amplio repudio internacional

El Ejército de Myanmar (ex Birmania) dio un golpe de Estado y depuso a la líder política y premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, quien fue detenida con buena parte de su gabinete, además de activistas y artistas que apoyan al gobierno. Suu Kyi pidió a los ciudadanos que “protesten con todo corazón contra el golpe de Estado”. Los hechos desataron una avalancha de condenas internacionales.

 

 

Este lunes, el Ejército de Birmania cercó la Ciudad capital, Naypyidaw, antes de que el Parlamento formado en las elecciones de noviembre pasado iniciara su primera sesión. De esta manera los militares rompieron el complicado proceso de retorno a la democracia tras casi medio siglo de dictadura.

El ejército se apoderó del ayuntamiento de Rangún. Cinco camiones militares se desplegaron en el recinto del ayuntamiento y los soldados hacían retroceder a las personas en la entrada, según un periodista de AFP. El acceso a internet y a todas las telecomunicaciones seguía muy perturbado.

Los soldados también tomaron el control de la cadena de televisión pública MRTV, apuntó el medio en un mensaje de Facebook al que miles de usuarios respondieron con las etiquetas “Necesitamos democracia”, entre otras. Efectivos castrenses también tomaron una de las compañías de telecomunicación que opera en el país.

 

Un vehículo militar en las inmediaciones del Congreso, en Naipyidó.(PH: Reuters)

 

El golpe, del que había rumores desde la semana pasada, fue ejecutado el mismo día en el que el Parlamento tenía previsto celebrar su primera sesión de la legislatura tras las elecciones de noviembre de 2020, en las que la Liga Nacional para la Democracia (LND), formación de Suu Kyi, consiguió revalidar el poder con una abrumadora victoria.

Las fuerzas armadas anunciaron que fueron detenidos altos dirigentes del país, incluida la Consejera de Estado y líder de la gobernante Liga Nacional por la Democracia (LND), Aung San Suu Kyi, y el hasta hoy Presidente, Win Myint.

Además, el ejército declararó el estado de emergencia por un año, lo cual implica, de hecho, un golpe de Estado.

 

Fotografía de archivo de mayo de 2016: la líder Aung San Suu Kyi, junto al Jefe de las Fuerzas Armadas, Min Aung Hlaing. (PH: EFE)

 

En un discurso transmitido por un canal de televisión el Ejército declaró que el poder había sido entregado al Comandante en Jefe de los Servicios de Defensa, Min Aung Hlaing.

Los militares denuncian que en las elecciones parlamentarias del año pasado se cometieron “enormes irregularidades”. En ese entonces, el partido gobernante, la Liga Nacional para la Democracia (LND), obtuvo una victoria aplastante.

En un comunicado que se dio a conocer a través de Facebook, los militares declararon que “como la situación debe resolverse de acuerdo con la ley, se declara el estado de emergencia” y se convocará a una nueva votación dentro de un año. “Pondremos en funcionamiento una auténtica democracia pluripartidista”, prometieron.

 

El Ejército de Birmania arrestó a la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi y al presidente birmano Win Myint.

 

El canal Myawaddy informó además del nombramiento de once nuevos Ministros del gabinete, compuesto por una treintena de carteras, y entre los que se encuentra Wunna Maung Lwinel, como responsable de Exteriores, cargo que ya ocupó entre 2011 y 2016.

Las conexiones de internet y de teléfono fueron suspendidas durante horas y la única cadena de televisión operativa fue la de los militares, mientras continúan los rumores de que se podrían efectuar detenciones de periodistas. 

También cerró el aeropuerto y supuestamente las autoridades han clausurado el espacio aéreo hasta el 31 de mayo, según una comunicación enviada a las aerolíneas a la que han tenido acceso fuentes diplomáticas.

Durante la mañana se vieron en la ciudad largas colas en los cajeros automáticos de los bancos, que en algunos casos se habían quedado sin efectivo y que decidieron cerrar debido a la “inestabilidad del sistema y la lenta conexión a internet”, según un comunicado de la Asociación de Bancos de Myanmar.

 

 

Para justificar el golpe, los militares señalaron que la toma del poder se hizo necesaria porque el Gobierno civil liderado por Suu Kyi no hizo nada sobre las denuncias de los militares de fraude en las elecciones de noviembre pasado.

La Liga Nacional para la Democracia (LND) ganó las elecciones por amplia mayoría, pero el Ejército, que nunca cedió el poder del todo a los civiles, denunció irregularidades y reprochó al Gobierno haber decidido celebrar las elecciones en medio de la pandemia de coronavirus.

Los militares dicen ampararse en una base legal: una sección de la Constitución elaborada por ellos mismos que los autoriza a tomar el control del país ante una emergencia nacional.

Las supuestas irregularidades en los últimos comicios fueron denunciadas en primer lugar por el Partido de la Solidaridad y el Desarrollo de la Unión (USDP), la formación creada por la anterior junta militar antes de disolverse y que obtuvo unos resultados irrisorios. La Comisión Electoral ha negado el fraude en las elecciones, ganadas con una mayoría aplastante por la Liga Nacional para la Democracia al conseguir el 83% de los 476 asientos del Legislativo.

Los militares, que redactaron la actual Constitución en un plan de ruta para lograr una “democracia disciplinada”, contaban ya con grandes poderes en el país, al disponer del 25% de los escaños del Parlamento y de los influyentes ministerios del Interior, Fronteras y Defensa.

 

Varios soldados bloquear la carretera que conduce al Parlamento de Myanmar. (PH: LYNN BO BO / EFE)

 

 

El portavoz de la Liga Nacional por la Democracia, Myo Nyunt, confirmó que Aung San Suu Kyi, el presidente Win Myint y otros altos funcionarios había sido detenidos la mañana de este lunes.

“Ante la situación que vemos está sucediendo ahora, tenemos que asumir que los militares están dando un golpe”, señaló el portavoz.

 

 

 

“Quiero decirle a nuestra gente que no responda precipitadamente y quiero que actúen de acuerdo con la ley”, dijo Nyunt, agregando que teme que él mismo será arrestado pronto. La agencia reportó que posteriormente no pudo contactar al vocero.

Asimismo, el LND emitió un comunicado en nombre se Suu Kyi en el que denuncia que “las acciones de los militares llevan de nuevo al país a la dictadura”. La líder política pidió a la población birmana que no acepte esta situación y que “protesten con todo corazón contra el golpe de Estado”.

 

El portavoz militar de Birmania, Zaw Min Tun (PH: EFE/EPA/NYEIN CHAN NAING)

 

 

Los rumores de golpe de Estado se habían ido intensificando desde que el pasado martes el portavoz Militar Zaw Min Tun se negara a descartar la toma del poder por parte del Ejército tras denunciar las supuestas irregularidades en las elecciones legislativas del pasado 8 de noviembre.

Los temores se desvanecieron cuando el poderoso Ejército birmano, que gobernó el país desde 1962 hasta que en 2011 se inició una transición controlada hacia la democracia, finalmente rechazó el sábado esa posibilidad y garantizó en un comunicado su compromiso con la defensa de la Constitución. Hasta este lunes.

 

Condena Internacional al Golpe de Estado:

El golpe de Estado desencadenó una avalancha de condenas internacionales desde todos los rincones del mundo.

El Gobierno de EEUU, mediante la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, aseguró en un comunicado que “Estados Unidos se opone a cualquier intento de alterar el resultado de las recientes elecciones o impedir la transición democrática en Birmania, y tomaremos acciones contra los responsables si esas medidas no se revierten”.

“Instamos a los militares y a todas las partes a adherirse a las normas democráticas y el estado de derecho, y liberar a quienes fueron detenidos hoy“, añadió la vocera del nuevo presidente estadounidense Joe Biden.

 

 

China, por su parte, expresó su deseo de que la situación creada por el golpe se resuelva “dentro del marco constitucional y legal”.

La Unión Europea condenó “enérgicamente” el golpe de Estado militar y defendió la transición democrática iniciada en el país en el 2011 tras casi medio siglo de dictadura militar.

El Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, “condenó firmemente” la detención de Aung San Suu Kyi. “Estos hechos asestan un duro golpe a las reformas democráticas en Birmania”,

Del mismo modo, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, que pidió solidaridad internacional con Myanmar y elevó la cifra de detenidos a 45.

Por su parte, la ministra australiana de Exteriores, Marise Payne, expresó en un comunicado el apoyo de Camberra a la transición democrática en Birmania, iniciada en 2011 tras casi medio siglo de dictadura militar, e instó al mando castrense a respetar el estado de derecho y resolver las disputas a través de los mecanismos legales. “Apoyamos firmemente a la convocatoria pacífica de la Asamblea Nacional, en consonancia con los resultados de las elecciones generales de noviembre de 2020“, reafirmó Payne.

 

 

El Gobierno Nacional también se sumó con un comunicado que circula por las redes sociales:

 

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