Gustavo Posse, el Insfrán del Conurbano

En muchas regiones de nuestro país existen los clanes familiares y el caudillaje, anquilosados  a partidos tradicionales y no tanto, que no dejan emerger liderazgos alternativos.  Insfrán y Posse son dos de los exponentes de parte de la elite política que llevan más de veinte años en el poder.

 

La autodesignación de los candidatos y dirigentes no es una novedad, sino que forma parte de la vida política en, por lo menos, los últimos treinta años. Sin embargo, sector  de la dirigencia  parece demostrar que la política  gira siempre en torno de los mismos nombres, entre aquellos que buscan perpetuarse en el poder cueste lo que cueste.

Usuarios exitosos de la reelección, Gildo Insfrán y Gustavo Posse, pueden presentarse como actores de las más dispares tradiciones y pertenencias, pero ambos comparten el mismo objetivo: mantenerse en el poder cuente lo que cueste.

El veterinario Gildo Insfrán nació en Laguna Blanca, a 180 km de la Capital de Formosa En su paso por la Universidad Nacional del Nordeste, en la década del 60, tuvo una breve participación política en el Partido Comunista.

El gran salto de Insfrán, fue en 1983, cuando fue elegido Diputado Provincial hasta que, en 1987 asumió como Vicegobernador  Vicente Bienvenido Joga, formula que fue reelegida, luego de una reforma constitucional, en 1991.

Ante la imposibilidad de reelección, ambos dirigentes habían acordado relevarse en la posta del poder. Por lo que en diciembre 1995, Gildo Insfrán , asumió como Gobernador, con  Floro Eleuterio Bogado como Vi ce.

Según lo acordado, en las elecciones de 1999 Joga debía ser el candidato, sin embargo, Insfrán rompió el pacto. Escándalo mediante, Insfrán seguiría en el poder.

Para lograr su reelección indefinida, en 1999 el Gobernador impulsó una reforma de la Constitución Provincial, que fue votada en una sesión en la que la oposición no pudo estar, ya que las puertas del recinto provincial fueron cerradas con candados.

De esta manera, Insfrán gobierna una de las provincias más pobres del país y con mayores tasas de mortalidad infaltil y analfabetismo.

Durante su casi reinado en Formosa, transcurrieron las presidencias de Alfonsín, Menem, De la Rúa, y Néstor y Cristina Kirchner y, ahora, Alberto Fernández.

 

Gildo Insfrán, Gobernador de Formosa

 

Por su parte, en el conurbano bonaerense,  la dinastía Posse gobierna San Isidro, uno de los Distritos más ricos del país, ininterrumpidamente desde 1983.

El primero fue Melchor Ángel Posse, quien, a la edad de 25 años, ya había tenido su primera experiencia como Intendente en período 1958/1962.

Luego, el caudillo radical administró la comuna desde 1983 hasta el año 1999, cuando, al mejor estilo de la “vieja política” -de la que tanto reniega Gustavo-  acordó con los gestores de la Alianza que el candidato que lo reemplazaría fuera su hijo.

 

Melchor y Gustavo Posse

 

Durante los gobiernos de Posse padre, entre 1983 y 1999, Gustavo desempeñó diferentes cargos: Subsecretario de Coordinación, Subsecretario de Desarrollo Comunitario y Acción Social, Secretario de Desarrollo Comunitario y Acción Social.

En 1999, Gustavo fue electo Intendente y, desde entonces, se muestra como un administrador eficaz  cumpliendo su sexto mandato consecutivo como Jefe Comunal.

 

De Narvaez, Rodriguez Saa y Posse

 

 

 

Los  años de gobierno de los Posse, al igual que Insfrán, no están libres de escándalos.

En 1999, Gustavo Posse y su padre, junto a varias empresas integrantes del consorcio para la privatización del Hospital Central de San Isidro, fueron denunciados por presunta comisión de delitos de acción pública ante la Justicia Federal de San Isidro.

En  2009, Posse inició una de sus obras más polémicas para comabtir la inseguridad: la construcción de un muro que separa la zona residencial del exclusivo Barrio La Horqueta y el barrio Villa Jardín, un barrio obrero de San Fernando. Tras el escándalo, la obra nunca llegó a terminarse.

En 2015 el Fiscal Federal Jorge Di Lello impulsó una denuncia contra el Intendente por supuestas irregularidades en la administración de los fondos de un plan federal para urbanizar asentamientos. La justicia solicitó un peritaje en los barrios La Cava, Boulogne y Uruguay para determinar si se hicieron las obras y si hubo “algún perjuicio económico” para el Estado Nacional. Finalmente Gustavo Posse quedó imputado por uso irregular de fondos públicos.

En el año 2018 Gustavo Posse fue denunciado por el periodista Jorge Lanata, en el programa “Periodismo Para Todos”, por corrupción debido a irregularidades en la implementación del Plan Federal de Viviendas en el barrio Martín y Omar​, donde se entregaron 40 viviendas de las 250 prometidas, a  pesar de haberse ejecutado la casi la totalidad del presupuesto y de figurar como 99% terminada la obra.

Catalina Riganti, Concejal de ConVocación por San Isidro que apareció en el informe televisivo denunciando las 210 viviendas faltantes, sufrió un violento asalto en su casa dos días después de la emisión del programa.

Posse ya había sido acusado de una práctica similar en el año 2011, cuando la entonces Concejal Ester Fandiño por el Partido Unión Celeste y Blanco, vivió una situación parecida tras no comprometerse a votar a favor del presupuesto municipal en el Honorable Concejo Deliberante de San Isidro.

 

Cristina Fernández de Kirchner junto a Gustavo Posse

 

El dirigente en 2001 conformó Acción Vecinal “San Isidro es Distinto”, Partido con el que fue reelecto para ejercer nuevamente la intendencia. Ese año, acompañando la lista del Frente para la Victoria, que encabezaba Cristina Fernández de Kirchner, inició un nuevo período de gobierno hasta 2011.

Pero si de ansias de poder se trata, el gatopardismo del radical, lo llevó a adherir a distintos frentes políticos.  Formó parte de la Alianza (1997-2001); luego se asoció al Una Nación Avanzada (UNA) de Lavagna; en 2011, formó parte del frente político Unión para el Desarrollo Social (UDESO). En el período 2013/2015, Posse adhirió al Frente Renovador de Sergio Massa, para luego dar el salto a Cambiemos (2015-2019).

 

Sergio Massa y Gustavo Posse

 

 

El  “saltinbanquismo” político del Intendente tiene una explicación: Posse sueña con ser Gobernador y, como no lo logra, el dirigente prueba suerte en cuanto espacio político se presente. Es así que, al no obtener el apoyo de Sergio Massa, abandonó el Frente Renovador. Al no recibir la bendición de Mauricio Macri, que privilegió a Vidal en la Provincia, abandonó su campaña política para refugiarse en su pago chico.

 

 

Según la Ley Electoral, éste es su último mandato del Jefe comunal pero, aunque él no lo ha confirmado, es posible que lo suceda su hija Macarena Posse, por lo que se cree, la dinastía continuará.

Mientras gobierna San Isidro por sexta vez consecutiva, el dirigente ya se encuentra pensando en su futuro y, en vista de las próximas elecciones internas de la UCR, Posse busca posicionarse como “lo nuevo” dentro del radicalismo desde la Presidencia de la Unión Cívica Radical bonaerense. Sin embargo, el Jefe Comunal parece estar en las antípodas de la verdadera renovación  ya que parece que hace tiempo dejó de lado los principios partidarios, olvidando el “que se rompa pero no se doble”.

 

 

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