Brasil: Colapso sanitario en Manaos en la segunda ola de coronavirus

Manaos entre el desborde hospitalario y el colapso sanitario por falta de oxígeno. Mientras que líderes y partidos de la oposición culpan a Bolsonaro por lasituación, en la Capital del Estado de Amazonas, los certificados de defunción se realizan en el domicilio de los fallecidos. San Pablo mandó 18 toneladas de oxígeno para paliar la situación.

 

Desde el jueves, la Capital del Estado de Amazonas se derrumbó en un nuevo colapso hospitalario luego de que se acabaran los tubos de oxígeno, lo cual obligó a derivar a más de 750 pacientes de Covid-19 hacia otros Estados en aviones militares y a declarar un toque de queda en toda la Ciudad.

En medio de una crítica situación por la muerte por asfixia de pacientes por falta de tubos de oxígeno, récord de fallecimientos y falta de cámaras frigoríficas para mantener los cadáveres, el Gobernador del Estado de Amazonas, Wilson Lima, decretó el toque de queda entre las 19 y las 6 en la mayor Ciudad de la selva amazónica sudamericana.

Para aliviar la situación, dos aviones provenientes de San Pablo con 18 toneladas de oxígeno líquido arribaron este viernes a la zona y las Fuerzas Armadas habían enviado 356 cilindros de oxígeno en la noche, pero la logística no alcanzó a suplir la situación de emergencia para los enfermos de Covid-19.

 

Certificados de defunción a domicilio (PH: EFE)

 

“Hay relatos de que un ala entera de pacientes ha muerto por no tener tubos de aire. Además de las muertes, el peligro de generar problemas cerebrales permanentes es alto”, dijo al diario Folha de Sao Paulo el científico del laboratorio federal Fiocruz Amazonia, Jesem Orellana.

“El hospital quedó cuatro horas sin oxígeno: tuvieron que llamar a médicos residentes y estudiantes del último año para hacer ventilación manual en los pacientes. Es como estar en una guerra y no tener armas para luchar. Se nos mueren los pacientes en nuestra cara”, contó en referencia a los tensos momentos que se vivieron el jueves un médico que no quiso ser identificado a la Agencia Estado.

La mayor Ciudad de la Amazonía enfrenta una grave situación sanitaria debido al número récord de hospitalizaciones por el Covid-19 y de entierros de las víctimas de la pandemia, que agotaron la capacidad de las centros médicos.

“Estamos ante algo sin precedentes, el peor pico de la pandemia”, dijo por su parte el Gobernador Wilson Lima. La grave situación de Manaos comenzó antes del colapso del jueves con más fallecidos en lo que va de enero de los que hubo en todo diciembre.

Por la crítica situación que vive la Ciudad, el Ministro de Salud de la Nación, General Eduardo Pazuellose trasladó a Manaos desde el lunes para seguir de cerca crisis sanitaria, con siete de los once hospitales privados, por ejemplo, ya sin espacios para atender pacientes.

Durante la última semana hubo más de mil entierros en Manaos, con un pico de 213 el viernes (8 por hora), de los cuales 102 fueron producto del coronavirus. El jueves fueron sepultadas 186 personas, el miércoles 198, el martes 166 y el lunes 150, la mitad de ellas por covid-19.

Por la falta de lugar en los hospitales, muchos de esos pacientes deben enfrentar la enfermedad desde sus casas, sin la ayuda médica necesaria, lo que aumenta el riesgo de muerte. Según los medios locales,  esta semana,  el número de fallecidos por sospecha de covid-19 en sus hogares aumentó un 130 por ciento.

 

Las escenas de desesperación de familiares se multiplicaron en Manaos (PH: AFP)

 

Para sobrellevar la situación un equipo de técnicos en necrología y patología visita los hogares donde se produjeron los fallecimientos para agilizar el certificado de defunción.

Al respecto, el Director del Centro de Emisión de Certificados de Defunción de la Secretaría Municipal de Salud, Arlindo França, manifestó a la agencia EFE que “Esta semana hubo un aumento muy grande de óbitos en los domicilios. Lo que se hacía en todo un mes, ahora se hace en una semana” y consideró que la situación se agrava por las noches Nuestro servicio solo funciona desde las 08:00 hasta las 18:00, y por el colapso, las funerarias ya no están recogiendo a domicilio los cuerpos para gestionar en los hospitales el certificado de defunción”

Al igual que los hospitales, los cementerios también están sobrepasados y ya son comunes las imágenes que muestran a filas de carros fúnebres en las entradas de las necrópolis.

Manaos, la Ciudad más grande de la región, con 2,2 millones de habitantes, concentra la mayor parte de las víctimas por covid-19 en el Estado de Amazonas, que ya acumula más de 6.000 muertos y 226.000 infectados.

La pandemia no sólo golpea a la región selvática: 7 estados de Brasil ya tienen más del 80% de ocupación de sus salas de terapia intensiva.

 

El colapso sanitario obliga a Manaos a expedir certificados de defunción en el domicilio de los fallecidos

 

Críticas a Bolsonaro

Ante la crisis sanitaria y la demora en la llegada de las vacunas, este fin de semana se desarrollaron en Brasil fuertes cacerolazos contra el Presidente Jair Bolsonaro,  .

La gestión de Bolsonaro es criticada por su inacción. “¡Fuera Bolsonaro!”, gritaban enfurecidos desde sus ventanas en distintos barrios de Rio de Janeiro, San Pablo o Brasilia numerosos brasileños. No se registraba una protestas así desde mediados de 2020, cuando el país atravesaba los peores momentos de la primera ola de la pandemia.

Las manifestaciones de condena al Jefe de Estado se multiplicaron luego de que el Presidente calificara como “terrible” la situación de Manaos pero alegara que el Gobierno ya había hecho su parte.

“Nosotros estamos siempre haciendo lo que hay que hacer. Problema en Manaos, terrible el problema allá. Pero nosotros hemos hecho nuestra parte, (con) recursos y medios”, afirmó el mandatario al dar a entender que el colapso hospitalario sería responsabilidad del Gobierno regional de Amazonas y del municipal de Manaos.

El gobernador de São Paulo, Joao Doria, y el popular presentador de televisión Luciano Huck, que son considerados como posibles rivales de Bolsonaro en las elecciones presidenciales de 2022, encabezaron las críticas contra la administración de Bolsonaro y las secundaron algunas organizaciones sociales.

Doria, que desde el inicio de la pandemia viene criticando a Bolsonaro por su negacionismo sobre la gravedad de la pandemia, afirmó este viernes que el presidente puede ser acusado de genocidio y pidió una inmediata reacción del Congreso.

Luciano Huck, señalado como un posible candidato presidencial de centroderecha que puede poner fin a la actual polarización del país entre Bolsonaro y el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, también culpó al presidente por el colapso en Manaos y convocó a los brasileños a protestar con cacerolas.

El cacerolazo se sintió en diferentes ciudades de todo ese país el viernes. Las protestas también fueron convocadas por los movimientos Vem pra rua (Ven a la calle) y MBL (Movimiento Brasil Libre), grupos que fueron responsables por las multitudinarias manifestaciones que hicieron templar al Gobierno de Dilma Rousseff en 2013.

 

 

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