Discriminación y violencia policial en nuestro país

Un  grupo de policías chaqueños ingresaron a la casa de una familia Qom y los golpearon salvajemente. Violencia policial, discriminación y estigmatización de las minorías en Argentina.

 

El domingo por la madrugada, un grupo de agentes de la policía chaqueña ingresó a la fuerza y sin orden judicial al domicilio de una familia de la comunidad Qom en la localidad de Fontana, de esa provincia. Durante el violento operativo dentro de la casa, se llevaron detenidos a cuatro jóvenes, entre ellos a dos mujeres, una menor de edad. A las pocas horas, tras ser puestos en libertad, denunciaron abusos sexuales y torturas dentro de la comisaría. Además, en la acusación realizada ante la Justicia se describe que los jóvenes recibieron una golpiza y terminaron con heridas en el rostro y en el cuerpo.

Dos de los jóvenes golpeados durante el procedimiento policial (Foto: Twitter @revistacitrica)

 

Las violentas imágenes que revela el video filmado por el celular de uno de los integrantes de la familia agredida, son impactantes y provocaron el repudio de varias organizaciones de Derechos Humanos. La gobernación del Chaco, mientras tanto, dispuso el pase a disponibilidad de los efectivos policiales involucrados. También, la Secretaría de DDHH provincial asumirá la querella en la causa, según informó mediante un  comunicado de prensa.

Todo comenzó el domingo por la noche. Ese día, un grupo de unas 30 personas de la comunidad Qom se juntó frente al comisaría 3ra de Fontana para reclamar por los maltratos y la discriminación verbal por parte de los efectivos de esa dependencia contra su comunidad.

Más tarde, por la madrugada, más de 15 policías de uniforme y de civil derribaron a patadas la puerta de una humilde vivienda ubicada en el barrio Bandera Argentina en un violento allanamiento ilegal que al parecer, se realizó buscando a varios jóvenes que habrían apedreado la comisaría, a cuatro cuadras de allí. Después de agredir a culatazos y patadas a hombres, mujeres y niños, arrastraron a cuatro integrantes de la familia a la comisaría.

Una vez allí, los encerraron en un cuarto oscuro, los golpearon, les rociaron con alcohol y los amenazaron con encender fuego. Saltaron sobre sus cuerpos al grito de “indios infectados”, haciendo alusión a la situación que atraviesan las comunidades originarias, golpeadas por el coronavirus. Incluso los amenazaron de muerte, según contó en una emisora de radio Daniel Rolón, dirigente de la comunidad. Su relato propició la intervención de varias organizaciones de Derechos Humanos del Chaco.

 

 

Las denuncias públicas posteriores a la represalia policial sostienen que el ataque no fue sólo con golpes, sino también con balas, tortura y abuso, lo cual es materia de investigación.

Este martes, la Ministra de Seguridad del Chaco, Gloria Zalazar, informó en conferencia de prensa que todos los efectivos involucrados fueron separados de sus cargos. “Repudiamos este accionar ilegal, violento y arbitrario por parte de la policía”, procedimiento “que nada tiene que ver con el compromiso del Gobierno con el estado de derecho y las garantías de derechos humanos”, afirmó.

 

La mujer herida por el golpe de la policía

“Me agarraron a mí y a mi hija del cabello, eran seis policías. Y el oficial Hernández me pegó con la 9. A mi hijo y a mi sobrino los desfiguraron. En mi casa se encontraron cartuchos, se encontraron balas” , relató una de las mujeres qom en uno de los videos que se viralizaron desde este lunes.

 

Una joven heridas por la policía

 

Racismo, discriminación, persecución y violencia:

 

En Argentina los pueblos indígenas estuvieron invisibilizados por mucho tiempo. Y esto no es ajeno a la comunidad Toba Qom que permanece en un estado de total vulnerabilidad con dificultades sanitarias y de hábitat en general. Los Qom se encuentran en una situación de extrema fragilidad, que se ve agravada por sus problemas económicos -la subsistencia de gran parte de los habitantes es a partir de changas o trabajos temporales, los cuales son imposibles de realizar en este momento de cuarentena- y de acceso a la salud en una Provincia como Chaco que no puede frenar el avance del coronavirus.

Las pueblos originarios han sido históricamente criminalizadas y violentadas por parte de diferentes sectores de la sociedad y esto queda en evidencia, una vez más, con hechos como el de este fin de semana.

Por esta razón, es necesario y urgente generar un cambio en la manera de ver al otro. Porque quizás este momento, en que las imágenes de las manifestaciones globales provocadas tras la injusta muerte de George Floyd inundan las pantallas, sea el indicado para “mirar para adentro” y tomar conciencia de que la igualdad y el respeto a la vida debe ser para todos y en cualquier lugar del mundo. 

 

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