San Martín: Coronavirus, la amenaza que asusta

El  Municipio bonaerense de Gral. San Martín, con una amplia franja de población de vecinos en situación de vulnerabilidad socio sanitaria y liderando la lista de los Distrito de zona norte con mayor cantidad de contagios, parece no reaccionar ante el avance de la pandemia de corornavirus.

 

En los últimos días, el crecimiento del número de contagios por COVID-19 en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) encendió las alarmas. Los casos de coronavirus crecen a pasos agigantados en asentamientos y en barrios populares de la región, cuestión que se ha convertido en una de las principales preocupaciones del Gobierno Nacional, Provincial y de la mayoría de los gobiernos locales.

En la Ciudad de Buenos Aires -el Distrito con mayor número de contagios-  los casos de COVID-19 en barrios populares representan el 40% de los casos de toda la ciudad.

Mientras tanto, desde el lunes en la Provincia de Buenos Aires Villa Azul, un barrio ubicado entre los Partidos de Quilmes y Avellaneda con un total de 813 viviendas y 3.128 habitantes, quedó en aislamiento estricto por decisión del Ministro de Seguridad, Sergio Berni, y los Intendentes de ambos Municipios,  Mayra Mendoza y Jorge Ferraresi, tras detectarse 53 casos de COVID-19 confirmados y otros 50 sospechosos.

Villa Azul (der) y Villa Itatí (Izq) separadas por el acceso sudeste.

Los primeros casos concretos empezaron a aparecer el fin  de semana y, al anochecer del martes, Villa Azul totalizaba 145 contagios confirmados y 82 sospechosos, a los que ya se les realizó el hisopado y de los cuales las autoridades sanitarias suponen que, al menos 50, resultarán positivos.

Según el análisis epidemiológico realizado en el lugar, lo más probable es que el brote se haya disparado a partir de un torneo que se jugaba, pese a la cuarentena, en una canchita de fútbol del barrio con muchísimo público alrededor.

Por su parte, el Municipio de Quilmes informó que en el Barrio Itatí, ubicado frente a Villa Azul, se confirmaron siete casos de Covid-19 y aseguraron que el próximo jueves comenzará allí el programa DetectAr. Así, la pandemia de coronavirus no se detiene y deja al descubierto la desigualdad social, golpeando a los sectores más vulnerables, lo que desvela a varios Intendentes oficialistas y opositores.

Mientras tanto, Municipios como el de General San Martín  han publicitado ampliamente la implementación del Programa DetecAr en los barrios carenciados de sus distritos. Sin embargo, hasta aquí no se publicitaron de la misma manera los resultados de estos controles, algo que crea dudas en gran parte de la población.

 

Esta incertidumbre se acrecienta cuando son los propios vecinos quienes se anotician de manera no oficial sobre la existencia de contagios por COVID-19 en su barrio.

Tal es el caso del Barrio Costa Esperanza, ubicado en Loma Hermosa, Partido de San Martín desde donde, a través de las redes sociales, encendieron la alarma.

WhatsApp que se hizo Viral en Costa Esperanza

 

Ante estas versiones, nos contactamos con Mariela y Mónica, dos vecinas de Costa Esperanza que colaboran con un Merendero de barrio. Ambas coincidieron en que, desde hace dos días, un vecino de las Calles Solís y Margaritas, se encuentra internado  y que, según dichos de allegados, sería por haberse infectado con el virus COVID-19.

“Estamos esperando que el Intendente (Fernando Moreira) se acerque al barrio y compruebe cómo vivimos. Prometieron que iban a hacer los testeos, pero acá nunca vinieron”, expresó Mónica y agregó: “Estamos muy preocupados, no sabemos realmente cuantos casos hay en el barrio porque el hombre que está internado se juntaba con otros vecinos a jugar al truco. Así que no sabemos a cuántos puede haber contagiado”.

Barrio Costa Esperanza, Partido de San Martín

“La municipalidad por acá no aparece”, afirmó Mariela mientras preparaba  una bolsa de mercadería para llevarle a una familia de cinco personas, con adultos desempleados, que vive cerca del Merendero “Flopy”. “No tienen para comer”, expresa con entre bronca y tristeza. “Yo no tengo mucho, pero no  puedo dejar de ayudar si ellos no tienen nada para darle a sus hijos. Acá el Municipio no trae nada. Ni alimentos, ni lavandina, ni vienen a desinfectar”, subraya.

Territorio y economía popular en el conurbano bonaerense
Fuente: Universidad de Buenos Aires /Facultad de Arquitectura, / Diseño y Urbanismo / Instituto de la Espacialidad Humana

 

“Ni siquiera vinieron a desinfectar la casa del hombre que está internado. No hacen los testeos, no nos ayudan, y mucha gente la está pasando mal”, dice Mónica, que habitualmente se gana la vida vendiendo lo que puede en la feria del barrio que, debido a la cuarentena, no está funcionando.

“Acá en el Merendero nos arreglamos como podemos porque el Intendente nunca nos entrega nada de mercadería, dependemos de pequeñas donaciones. Ahora solo estamos preparando viandas de merienda los martes y de comida los jueves. No nos alcanza para más”, cuenta con resignación.

“El tema es que antes venían unos 70 nenes y estaban en el merendero. Ahora vienen a retirar las viandas (por el aislamiento) y nos piden para llevarle a su familia, que son 4 o 5 más. Es muy difícil todo y nuestro miedo es que con el coronavirus pase como en otros barrios, que se contagia mucha gente”, expresa con preocupación.

El Partido de General San Martín tiene 57 villas, asentamientos y barrios populares  con pobres condiciones estructurales existentes antes de la pandemia, miles de vecinos en condiciones de vulnerabilidad socio-sanitaria.

 

Lo cierto es que hay incertidumbre sobre la real dimensión de la circulación del virus en el Municipio de San Martín.  Los gobiernos deben garantizar el bienestar de sus ciudadanos, por lo que resulta inexplicable que no lancen inmediatamente los testeo a gran escala, saliendo a la búsqueda de signos de concentración de contagios y en lugar de mantenerse a la espera de que las señales comiencen a darse por sí solas.

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