A tres meses del crimen de Fernando Baez Sosa

El joven Fernando Báez Sosa, de 18 años, fue asesinado brutalmente a la salida del boliche “Le Brique” de Villa Gesell. Era egresado del Colegio Marianista de Caballito y estudiaba Derecho en la UBA

Según los testigos de esa noche fatídica, a Fernando lo golpearon brutalmente en el piso diez rugbiers de la localidad bonaerense de Zárate que se encontraban vacacionando en la ciudad balnearia.

Los diez rugbiers prontamente identificados fueron imputados por el asesinato de Fernando. En el  transcurso de la investigación dos de ellos, Alejo Milanesi (20) y Juan Pedro Guarino (19), aunque siguen siendo investigados fueron liberados por falta de méritos, mientras que Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Blas Cinalli (18), Enzo Comelli (19), Ayrton Viollaz (20), Luciano Pertossi (18), Matías Benicelli (20) y Lucas Pertossi (20), continúan recluidos en la Alcaidía La Plata 3 “Melchor Romero” a la espera del Juicio por el crimen.

Al cumplirse tres meses del brutal homicidio que conmovió a toda la sociedad, los padres de Fernando lo recuerdan y, en el marco de la cuerentena, convocan a una manifestación virtual con el hashtag #JusticiaParaFernando.

 

“Sé que no va a volver, pero por las noches siempre voy a su habitación y abrazo un muñeco de Spiderman que él tenía desde chiquito y me pongo a llorar”, cuenta emocionada la mamá de Fernando en distintos medios

 

¿Quién era Fernando?

Fernando Báez Sosa tenía sólo 19 años y era egresado del colegio Marianista del barrio de Caballito. Vivía en un edifico de Recoleta donde sus padres son los encargados y estudiaba Derecho en la UBA. Fernando era un adolescente plagado de sueños y con un profundo sentido de solidaridad. Dedicaba su tiempo libre a colaborar como voluntario en una Asociación Civil sin Fines de Lucro que realiza distintas actividades de índoles social, entre ellas la de acondicionar escuelas públicas en los barrios más vulnerables.

El joven asesinado realizaba trabajos comunitarios y estaba abocado, junto a un grupo de  adolescentes, a la construcción de un Centro de Día, en el que se llevan a cabo programas sobre bullying y adicciones.

Fernando Báez Sosa, llegó a Gesell el jueves 16 de enero con sus amigos de la escuela secundaria y con su novia desde hacía casi un año, Julieta Rossi. Su plan era disfrutar unos días y regresar a Buenos Aires el domingo 18.

El viernes 17, Fernando y sus amigos decidieron ir al Boliche Le Brique. Hacia allí se dirigieron después de la medianoche y llegaron al lugar a la 1:40 del ya domingo. Poco más tarde y ya dentro del boliche, se sumó al grupo Julieta con algunas amigas. Hasta ahí,  todo transcurrió con normalidad. Un grupo de chicos divirtiéndose como miles de jóvenes que que disfrutaban sus vacaciones. Lo que pasó después, ya lo sabemos. La violencia incomprensible, el desprecio por el otro, una vida que terminó muy pronto y unos padres, Silvino y Graciela, que jamás vieron regresar a su hijo ese fatídico domingo.

Solidario, servicial y lleno de sueños, Fernando fue llorado por el país entero que no podía entender tanta brutalidad. Hoy, al cumplirse tres meses del crimen, Silvino y Graciela piden que no olvidemos a su hijo y convocan a una manifestación que esta vez, debido a la cuarentena, será virtual y se llevará a cabo bajo el hashtag #JusticiaParaFernando.

Foto:Télam

 

JMM

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